Archivos mensuales: enero 2018

Gritos y golpes siguen siendo el recurso más usado de disciplina en los hogares

unicef

En Argentina, los métodos de disciplina violenta, que incluyen castigos físicos y maltrato psicológico, afectan a 7 de cada 10 chicos y chicas de entre 2 y 4 años, según el estudio global “Una situación habitual: violencia en las vidas de los niños y los adolescentes” difundido hoy por UNICEF. El organismo presentó la campaña de sensibilización #FinALaViolencia y una “Guía práctica para evitar gritos, chirlos y estereotipos”.

Una situación habitual: violencia en las vidas de los niños y los adolescentes compila información de todo el mundo. El estudio indaga sobre la violencia sexual, la violencia hacia niños y niñas ejercida al interior de los hogares, las muertes violentas de adolescentes y la violencia en las escuelas. Los datos son procesamientos propios de UNICEF en base a las últimas estadísticas disponibles realizadas bajo la metodología de la Encuesta de Indicadores Múltiples por Conglomerados, más conocida como MICS (por su sigla en inglés), entre 2005 y 2016.
Uno de los capítulos del estudio analiza la utilización de métodos de disciplina violentos. En Argentina, más del 95% de los adultos cree que los chicos y chicas no deben ser castigados físicamente. Sin embargo, en el 70% de los hogares se utilizan métodos de disciplina que incluyen violencia física o verbal, tales como el zamarreo, chirlos, cachetadas, golpes y gritos.

“La violencia hacia los chicos es una problemática global y es especialmente preocupante cuando ocurre al interior de los hogares e involucra a los adultos cuidadores, personas que en lugar de proteger y acompañar a los niños en su crecimiento, los lastiman física y emocionalmente”, afirmó Roberto Benes, Representante de UNICEF Argentina. “La violencia durante la infancia y la adolescencia deja marcas imborrables en los chicos y tiene consecuencias en su desarrollo presente y futuro”, agregó.

Para el segmento de niños de 2 a 4 años, Argentina se encuentra levemente por debajo del promedio global, con un 54,4% de castigo físico, un 62,5% de agresión verbal y un 72,9% de cualquier práctica de disciplina infantil violenta.

En relación al uso de disciplina infantil violenta contra niños de 2 a 4 años, Argentina (72,9%) se encuentra dentro de la media cercano a países como Sierra Leona (73,6%) y México (69.9). En Haiti, Jamica y Trinidad y Tobago más del 80% de los adultos apela a este tipo de acciones contra los chicos y chicas: son los países que reportan índices más altos de castigo físico en América. En el otro extremo de la tabla hay varios países de la región como Uruguay (60%), Costa Rica (55%), Panamá (50%) y Cuba (35%).
Según el estudio de UNICEF, en algunos países las niñas y los niños más pequeños sufren más castigos físicos que aquellos que son más grandes. En Argentina, el 54,4% de los chicos y chicas de entre 2 y 4 años recibe golpes, palmadas en el brazo o la pierna, zamarreos, sacudidas o chirlos de parte de los adultos que los cuidan, porcentaje que se reduce a un 44,1% entre los 5 y los 14 años. En México casi el 60% de los niños y niñas de entre 2 y 4 años están expuestos a una disciplina violenta, en comparación con el 40% de chicos y chicas de entre 5 y 14. En Costa Rica, los primeros ascienden al 48% y entre los 5 y los 14 años, se reduce al 25%.

En el marco del lanzamiento del estudio global, UNICEF presentó una campaña de sensibilización en Argentina identificada con el hashtag #FinALaViolencia y una Guía práctica para evitar gritos, chirlos y estereotipos destinada a padres, madres y adultos/as cuidadores/as.

La campaña consiste en una activación en las redes sociales en la que se advierte que “en Argentina sólo 3 de cada 10 hogares puede celebrar una infancia sin violencia”. En el 63% de los hogares se utiliza la agresión verbal, en el 40% el castigo físico y en un 10% castigos físicos severos. En muchos casos estas prácticas se suman: es frecuente que en un mismo hogar, se utilicen castigos físicos, castigos físicos severos y agresiones verbales.

Todas las piezas audiovisuales de la campaña #FinALaViolencia cierran con una frase que apela a reconocer la violencia e informarse, como primer paso para empezar a prevenirla.

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Los gremios docentes rechazan de plano» el aumento del 15 por ciento

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Durante 2017 y en todo el país los docentes reclamaron la apertura de paritarias. El gobierno miró para otro lado y no cumplió con lo que estaba obligado por ley.

Los gremios bonaerenses se manifestaron en contra del techo a las negociaciones salariales que busca imponer el Gobierno. Sostuvieron que no lo aceptarán y menos sin cláusula gatillo.

El Sindicato Único de Trabajadores de la Educación bonaerenses (Suteba), la Federación de Educadores Bonaerenses (FEB) y a Unión de Docentes de la provincia de Buenos Aires (Udocba) rechazaron hoy la posibilidad de que el Gobierno busque cerrar un aumento salarial del 15 por ciento y sin «cláusula gatillo» de ajuste por inflación.

El dirigente gremial Roberto Baradel, de Suteba, expresó que «todavía no hubo ningún ofrecimiento, pero si fuera del 15 o 16 por ciento lo rechazaríamos de plano», y recordó que en el mes de noviembre el gobierno bonaerense «dijo que estaban de acuerdo con mantener la cláusula gatillo». Para Baradel el gobierno nacional “quiere producir baja de salarios» frente a una inflación que ellos proyectan superior a 23,3. “Si ofrecen un 15 serían 8 puntos menos», aclaró.

Mirta Petrocini, de la FEB, también coincidió en que «el 15 por ciento se va rechazar de plano». «El problema no es la cláusula, sino el ‘gatillo’, ya que demuestra que tienen serias dudas de cumplir con las metas inflacionarias. Si no fuera así, ¿Por qué no dejarla para garantizar que ningún trabajador vaya a perder en esta negociación salarial?», se preguntó.

En esa línea, Miguel Díaz, de Udocba, consideró que «lo que pretende el gobierno es lisa y llanamente una rebaja salarial» ya que «todos -funcionarios y trabajadores- sabemos que la inflación no se puede parar». «Queremos aumento salarial para no estar debajo de la línea de pobreza, blanqueo salarial porque no se puede seguir pagando el 50 por ciento del salario en negro, y cláusula gatillo para empatarle a la inflación y no perder», finalizó.

Fuente: Página12