Retrasar la administración de la segunda dosis de la vacuna de la Covid-19 asusta a los virólogos

La decisión del Reino Unido de utilizar todas las dosis disponibles de las vacunas para el covid-19 con el objetivo de inmunizar al mayor número de personas retrasando la administración de la segunda dosis hasta 12 semanas, en lugar de las 3 o 4 semanas probadas en los ensayos clínicos de las vacunas, ha hecho que algunos expertos llamen la atención del posible riesgo que eso puede suponer para la eficacia de las vacunas.
El virólogo de la Universidad Rockefeller, Paul Bieniasz, llegó incluso a afirmar que esta decisión era la mejor manera de crear una nueva versión resistente a las vacunas. A Bieniasz y otros virólogos les preocupa que extender el intervalo de dosificación pueda hacer que los millones de personas con inmunidad parcial a la espera de su segunda dosis se conviertan en un caldo de cultivo potencial para mutaciones resistentes a las vacunas.
«¿Ahora queremos cambiar la pauta cuando la evidencia de los ensayos clínicos nos dice cuál es la más adecuada?», se pregunta Marcos López Hoyos, presidente de la Asociación Española de Inmunología. «Puede funcionar», reconoce, «pero no hay evidencias, mientras que en el caso de las 2 o 3 semanas si la hay».<blockquote class=»twitter-tweet»><p lang=»en» dir=»ltr»>Musings of an anonymous, pissed off virologist. <a href=»https://t.co/IVU1COZPof»>pic.twitter.com/IVU1COZPof</a></p>&mdash; Paul Bieniasz (@PaulBieniasz) <a href=»https://twitter.com/PaulBieniasz/status/1345195420033691648?ref_src=twsrc%5Etfw»>January 2, 2021</a></blockquote> https://platform.twitter.com/widgets.js
«El planteamiento de las autoridades sanitarias británicas es muy interesante», señala Jaime Jesús Pérez, de la Asociación Española de Vacunología (AEV). «A igual eficacia, vacunas al doble de la población y demoras la segunda dosis hasta que haya una mejor distribución». En su opinión, la posibilidad de mutaciones de resistencias a las vacunas, es una «hipótesis que no parece que vaya a ocurrir». Y recuerda que hay muchas personas que no completan las pautas en otras vacunas, y «no es un problema para la salud pública».
Según este experto, las estrategias de salud pública en Reino Unido han sido siempre «valientes u osadas, según se mire». Y recuerda que ya lo han hecho en otras ocasiones con otras vacunas, como la del meningococo. «Ante una situación epidemiológica tan complicada, llevar protección al mayor número de personas es una estrategia que puede ser acertada, esperando que en el segundo trimestre haya más suministro de vacunas».
«El doble de personas con inmunidad parcial tiene que ser mejor que la inmunidad total en la mitad de ellos», escribe en «Nature» Andrew Read, de la Universidad Estatal de Pensilvania (EE.UU).

Las estrategias de salud pública en Reino Unido han sido siempre valientes u osadas, según se mire
Ante una situación epidemiológica tan complicada, llevar protección al mayor número de personas es una estrategia que puede ser acertada, esperando que en el segundo trimestre haya más suministro de vacunas

Y, como señala el experto de la AEV, «no estamos hablando de intervalos de tiempo muy largos». Así, recuerda que la propia Organización Mundial de la Salud (OMS) ha asegurado que la segunda dosis se puede posponer hasta 6 semanas. «Una postura intermedia, como la de la OMS, sería a lo mejor lo más adecuado».
Pero en este debate hay opiniones para todos los gustos. Muchos expertos recuerdan que se producen miles de millones de replicaciones virales cada segundo, lo que facilitaría que surjan mutaciones a medida que el coronavirus comete errores al copiar su alfabeto genético.
Así, una variante viral , detectada por primera vez en Sudáfrica, ya ha desarrollado dos mutaciones que bloquean la eficacia de los anticuerpos utilizados para tratar covid-19, lo que sugiere que también podrían bloquear los anticuerpos inducidos por la vacuna.
Los expertos temen que alargar el intervalo de dosificación de, digamos, 3 semanas a 3 meses, podría acelerar la aparición de tales mutantes al crear un grupo de personas inmunodeprimidas que tienen suficientes anticuerpos para ralentizar el virus y evitar el desarrollo de síntomas, pero no lo suficiente para eliminarlo. De hecho, algunas hipótesis aseguran que así es como surgió la variante británica que parece ser más contagiosa y que está causando la grave situación en Reino Unido.
«A los virólogos les preocupa que, si esta estrategia no funciona, los niveles de anticuerpos bajos faciliten las mutaciones de escape del virus», señala José Ramón Arribas, del Hospital La Paz de Madrid. Y, añade, «esas mutaciones de escape, podría afectarnos a todos».
La aparición de variantes, explica Isabel Sola, del Centro Nacional de Biotecnología del CSIC, no hacen que esa variante sea más letal o transmisible, ni que comprometa la eficacia de las vacunas existentes. «La relevancia de estas variaciones está por determinar. No significan nada hasta que tengamos más información», asegura esta investigadora cuyo grupo trabaja en el desarrollo de una vacuna contra la covid-19.
Ya hay algunos datos que apoyan la posibilidad de que la inmunidad parcial pueda generar nuevas variantes. Por ejemplo, un estudio publicado recientemente en «The New England Journal of Medicine» informó cómo, en un caso prolongado y finalmente fatal de SARS-CoV-2 en un hombre inmunodeprimido, el virus siguió mutando a un ritmo más rápido en comparación con el virus que circula en el población general.

La tecnología con la que se han diseñado las vacunas de ARN para el coronavirus permiten una reformulación sencilla
Ya hay algunos datos que apoyan la posibilidad de que la inmunidad parcial pueda generar nuevas variantes

Pero los biólogos evolutivos que utilizan modelos informáticos para generar escenarios de ‘escape’ viral de las vacunas dicen que aun no hay suficientes datos para calcular este riesgo, todavía hipotético, y es poco probable que una sola mutación haga que la efectividad la vacuna caiga en picado.
Además, si eso ocurriera, tampoco sería una situación tan preocupante, señala Isabel Sola. «La tecnología con la que se han diseñado las vacunas de ARN para el coronavirus permiten una reformulación sencilla».
Recientemente, el director ejecutivo de BioNTech, que desarrolló por primera vez la vacuna de Pfizer, señaló que se podría fabricar una nueva vacuna en 6 semanas.
En cualquier caso, no hay que perder de vista esta situación, advierte López Hoyos, «porque lo estamos viendo en Alemania y Reino Unido lo tendremos aquí en dos semanas» y entonces, ante una escasez de dosis, es posible que se plantean algunos temas, «como el de si se debe o no vacunar a las personas que han tenido covid-19 y tienen anticuerpos».
Desde la SEI se propuso, cuando se estaba elaborando el plan de vacunación, que estas personas no se incluyeran en los primeros grupos debido a su posible inmunidad natural, para hacer una «priorización de las vacunas».
No opina lo mismo Jaime Jesús Pérez. «Los datos que disponemos sobre la inmunidad natural no son lo suficientemente sólidos». Reconoce que en su momento hubo una «discusión acalorada» sobre si se deberían vacunar o no los que ya habían pasado la covid-19 pero que, ante la falta de «evidencia científica», se decidió que sí se tenían que vacunar. «Lo que si se recomienda a los sanitarios que la hayan pasado es que esperen 3 meses a vacunarse».
Pero lo importante, concluye el inmunólogo, «es vacunarnos, cuanto antes, mejor, y con las dos dosis, que es lo que ha funcionado en los ensayos clínicos. No hay que inventarse nada nuevo».
Las vacunas siempre ganan
Históricamente, pocos virus han logrado desarrollar resistencia a las vacunas, con la excepción de la gripe estacional, que evoluciona tan rápidamente por sí sola, sin la presión de la vacuna, que requiere una vacuna de nuevo diseño cada año. El poliovirus muta mucho más rápidamente que el nuevo coronavirus, pero las vacunas contra la polio siguen siendo muy eficaces.

El virus del sarampión muta aproximadamente dos veces por cada millón de veces que se replica, pero no puede terminar de evitar la vacuna, hecha de virus vivo atenuado, según una preimpresión publicada en octubre de 2020, en parte porque la vacuna despierta una gama tan amplia de anticuerpos que ninguna mutación tiene mucho impacto.Read MoreTodosRSS Agregación ABC

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