Archivos en la Categoría: Conicet

Facebook premia a investigadores del CONICET

investigadores conicetSe trata de Facundo Carrillo y Sergio Romano, reconocidos por investigaciones sobre Inteligencia Artificial. Ambos se desempeñan en el Instituto de Investigación en Ciencias de la Computación.

Computadoras que juegan al ajedrez, semáforos inteligentes, comunicación hablada entre computadoras y seres humanos, motores de búsqueda de Internet cada más precisos, sistemas que analizan miles de imágenes para detectar melanomas y sistemas informáticos educativos para fomentar el aprendizaje. Esta capacidad que tienen las máquinas de imitar el razonamiento humano se denomina Inteligencia Artificial (IA) y está en todas partes.

Romano, crea algoritmos en computadoras para que el dispositivo aprenda con pocos datos. “La inteligencia artificial avanzó mucho en estos años, sobre todo encontrando patrones en grandes volúmenes de datos, lo cual produjo algoritmos que son capaces desde recomendar publicidades según tus patrones de búsqueda en Internet hasta manejar autos sin intervención humana”.

Por su parte, Carrillo, quien destaca el rol del sistema científico como herramienta de inclusión social, trabaja junto a un equipo la psiquiatría computacional: “Creamos modelos de IA para la asistencia diagnóstica psiquiátrica, es decir, dotamos a la psiquiatría clásica clínica con herramientas de modelos computacionales”. Este trabajo le valió un reconocimiento de Google a él y a su director de tesis, Diego Fernández Slezak, investigador adjunto del CONICET.

Fuente: CONICET

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Investigadoras del CONICET premiadas por su lucha contra la Hepatitis C

hepatitis cLa Academia Nacional de Medicina reconoció a un grupo de investigadoras del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) por el trabajo: “Infección crónica por el virus de Hepatitis C en pacientes pedriáticos y adultos: estudio de factores moleculares y celulares vinculados al daño hepático”.

De esta manera, un grupo multidisciplinario que se desempeña en el Instituto Multidisciplinario de Investigaciones en Patologías Pediátricas (IMIPP, CONICET-GCBA) en el Hospital de Niños “Ricardo Gutiérrez” liderado por la Dra. María Victoria Preciado, investigadora principal del CONICET e integrado por la Dra. Pamela Valva, investigadora asistente del CONICET, la Bioq. Daniela Ríos, becaria doctoral del Consejo y la Méd. Elena de Matteo, investigadora independiente del CONICET, fue reconocido con el premio “Adolfo H. Aztiria”, al mejor trabajo anual sobre “Investigación clínica”.

“Al enterarnos que nuestro trabajo había sido premiado sentimos una gran satisfacción y reconocimiento a una línea de trabajo que lleva muchos años gestándose en nuestro grupo. Este proyecto se concretó gracias al trabajo colaborativo de un equipo multidisciplinario formado por biólogos, bioquímicos, médicos hepatólogos y patólogos; becarios e investigadores; básicos y clínicos; y a la financiación obtenida del CONICET, el Fondo para la Investigación Científica y Tecnológica (FonCyT) y la Internacional Society for Infectious Diseases (ISID). Este premio en particular sobresale de otros reconocimientos obtenidos, dado el prestigioso equipo de académicos que formaron parte del jurado. En sí el reconocimiento representa un estímulo para continuar esta línea de investigación, especialmente en el contexto actual con el advenimiento de las nuevas terapias y los avances científicos en el área”, expresaron las investigadoras premiadas.

Ampliar en CONICET

La Unión Astronómica Internacional bautizó a seis asteroides con nombres de investigadores del CONICET.

conicetEn el Sistema Solar hay más de un millón de asteroides cuyas órbitas pudieron ser determinadas. Cada tres años, el Centro de Planetas Menores (MPC, por sus siglas en inglés) dependiente de la Unión Astronómica Internacional (IAU) designa la nomenclatura de algunos de esos cuerpos, remanentes del proceso de formación de los planetas, en homenaje a los expertos del mundo que realizaron importantes aportes en el campo de las ciencias planetarias.

El denominado de Elía pertenece al cinturón principal de asteroides que está entre Marte y Júpiter, tiene un diámetro estimado de 3 a 6 kilómetros y fue descubierto en 1977, precisamente el año en que nació el investigador. “Ese reservorio es el más grande del Sistema Solar y en mi tesis doctoral estudié las colisiones y comportamientos que tienen lugar allí”.

Romina Di Sisto, también investigadora del IALP, comenta que el suyo “es del grupo de los Hilda, el grupo de asteroides que estudié en mi tesis. Es un conjunto muy particular que está en la parte externa del cinturón, una zona estable”, agrega. Ambos profesionales destacan que “ninguno de los dos tiene riesgo de chocar contra la Tierra” y bromean: “Podemos quedarnos tranquilos ya que ninguno someterá a la Humanidad”.

Mario Melita es investigador del IAFE y docente en la Facultad de Ciencias Astronómicas y Geofísicas (FCAG) de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP). “El que me asignaron tiene la particularidad de que, si bien tampoco cuenta con chances de acercarse a la Tierra, será visible desde el hemisferio sur en el segundo semestre de 2019”, explica el experto, cuyo reconocimiento se basó en sus estudios sobre propiedades físicas y dinámicas de cuerpos menores del Sistema Solar.

El asteroide Giuppone, que homenajea al investigador del IATE Cristian Giuppone, fue descubierto en 1978 y tiene más de 1100 observaciones. Pese a ello, aún no se conoce su composición química y sólo puede estimarse su tamaño en alrededor de 6 kilómetros de diámetro. “No existen imágenes directas, aunque por las fotografías de diversas misiones se supone una forma bastante irregular”, detalla. “Esto significa una importante valoración por parte de la comunidad internacional sobre la relevancia de mis trabajos relacionados con el movimiento de los cuerpos celestes, y de alguna manera representa también un paso a la inmortalidad”, apunta.

La asignación de los nombres de Marcela Cañada Assandri y Jorge Correa Otto, ambos científicos del CONICET en el CASLEO, fue por sus aportes a las ciencias planetarias: “Ella se dedica a la tarea observacional pero nunca trabajó con el asteroide que le asignaron; y yo soy teórico, así que jamás he observado mediante telescopios”, explica Correa Otto. Los cuerpos pertenecen al cinturón principal de asteroides ubicado entre Marte y Júpiter y demoran más de cuatro años terrestres en dar una vuelta al Sol.

Fuente: CONICET