La profesora que confeccionó el acta del máster de Cifuentes: «Yo sé que ese trabajo no estaba»

Cecilia Rosado, la profesora que fabricó las actas para justificar que la expresidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, había aprobado un máster, trabajo final incluido, en el Instituto de Derecho Público de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, ha declarado este lunes que supo por su jefe que «ese trabajo no estaba».
También que sufrió amenazas y presiones para acometer la falsificación: «Cifuentes os va a matar a ti y al rector», le dijo, según su testimonio, la entonces asesora del gobierno regional Maite Feito.
Rosado viene colaborando con la Fiscalía en el llamado caso Máster, por el que Cifuentes se ha sentado este lunes en el banquillo ante la Sección 15 de la Audiencia Provincial de Madrid acusada de un delito de falsedad en documento oficial -el acta de su Trabajo de Fin de Master (TFM)- que le puede acarrear hasta tres años y tres meses de cárcel.

Según su declaración, el día en que eldiario.es reveló irregularidades en el posgrado de la entonces presidenta regional, el 21 de marzo de 2018, tanto el director de ese Instituto adscrito a la Rey Juan Carlos, el ya difunto Enrique Álvarez Conde; como la también acusada Maite Feito, trabajadora de la Universidad y asesora de la Consejería de Educación de aquel gobierno, comenzaron a presionarla.
Durante esa jornada recibió de Álvarez Conde 24 llamadas y 15 SMS mientras de Feito, con quien no mantenía relación, entre llamadas y mensajes sumó 20 interacciones. El profesor, ya a primera hora, le dijo «esto hay que arreglarlo, esto no se puede quedar así» porque de otro modo, tendría «consecuencias graves a nivel laboral».
La confección del acta
Rosado ha asegurado que a lo largo de todas esas comunicaciones le dijo que tenía que «hacer un tribunal» y que debían conformarlo, junto a ella, las profesoras Clara Souto y Alicia Pérez de los Mozos, quienes, a su vez, le instruyeron «por videollamada» sobre cómo realizar sus firmas para plasmarlas en el acta. «Me dijo que era la única solución», ha añadido.

Álvarez Conde le indicó también la fecha que debía constar como de celebración del acto de defensa del TFM, el 2 de julio de 2012, le dio el «el título del trabajo» y «las notas» que debía consignar. 
En el caso de Feito, Rosado ha señalado presiones más explícitas. «Por la mañana lo primero que me dice es que el Trabajo de Fin de Máster de la señora Cifuentes tiene que aparecer. Luego cambia y me dice que hay que hacer el trabajo. Prácticamente todas las llamadas excepto una, que me llama para pasarme con el rector, es para decirme que hay que hacer el trabajo. En una de ellas me dice que le busque bibliografía sobre el titulo del trabajo que me había dado Álvarez Conde. Luego, era para pedirme que haga el acta y la envíe», ha explicado.
La profesora, que ha detallado previamente la situación de fuerte jerarquía y dependencia de Álvarez Conde, quien la tenía sometida «al ostracismo» profesional desde 2014, ha seguido desgranando las instrucciones que recibió. Debía crear una cuenta de gmail para el profesor, que no recordaba las claves de la suya, y desde ese espacio, enviarle el acta al rector de la Universidad y al responsable de comunicación.

Sin embargo, Feito también quería una copia y ella inicialmente se negó pues pensó que ya había cumplido el cometido encargado por su «jefe». Las llamadas de la entonces asesora del Gobierno de la Comunidad de Madrid le hicieron pensar que «la había fastidiado». 

«Le dije que no (se la enviaba) y me dice, si no me la envías, Cifuentes os va a matar a ti y al rector. Yo me pongo muy nerviosa y la llamo y le digo que se la voy a enviar y me dice que ya la tiene», ha señalado.

Rosado ha explicado que respondió a las llamadas de Feito pese a que no tenía jerarquía sobre ella porque temía que le hiciesen imposible la vida académica a futuro. «Me está llamando una asesora del gobierno de la Comunidad de Madrid cuando se está hablando del TFM de la presidenta de la Comunidad de Madrid. Yo estoy nerviosa y presionada», ha asegurado.
«Yo sé que ese trabajo no estaba»
Tras aquella jornada de crisis, la Rey Juan Carlos abrió una investigación interna y Rosado, tal y como ha declarado ante la Sala, decidió buscarse un abogado. Acudió en dos ocasiones a casa de Álvarez Conde para hablar de este asunto y la segunda, en solitario, le arrancó una confesión.
«Hay una reunión con la prensa y Álvarez Conde dice que la que ha hecho todo soy yo. Hablo con él, le dijo que está faltando a la verdad. Le digo tú me has metido aquí y te estás lavando las manos en algo que tú has iniciado y me has presionado para hacerlo. Me dice que tengo razón, que es verdad que me ha presionado (…) Le pido que me firme un documento donde diga que él me ha pedido hacer el acta y que me ha presionado. Y él dice que sí, que me firma el documento», ha sostenido. Lo redactaron «entre los dos» y lo imprimieron en casa del profesor. El escrito obra en las actuaciones.
A preguntas tanto de la Fiscalía como de la defensa de Feito, Rosado ha reconocido que nunca comprobó qué notas había sacado Cifuentes ni si presentó algún trabajo o si esa defensa del TFM se llegó a celebrar, aunque fuese en una fecha distinta a la que consignó en el acta, según su declaración, al dictado de Álvarez Conde. «Yo sé que ese trabajo no estaba. Mi recuerdo es que ese trabajo no existía», ha añadido. El propio profesor se lo había dicho.
La defensa de Cifuentes, por su parte, ha conseguido que el tribunal acepte al inicio de la vista oral la incorporación de una prueba nueva: una copia de seguridad de su agenda de 2011 y 2012, cuando era delegada del Gobierno en Madrid y en la que consta una anotación, pendiente de examinar en la sala, correspondiente al 2 de julio de 2012, la fecha en que según el acta confeccionada por Rosado, defendió el Trabajo de Fin de Master. También el certificado académico expedido por el centro que acredita que lo superó.Read MoreTodosRSS Agregación ABC

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