25 años del fallecimiento de Berna, “el Pibe de Oro” que cambió el cuarteto

Este viernes 16 de julio se cumple un cuarto de siglo de la muerte de Bernardo Antonio Bevilacqua, quien fue pianista, compositor y fundador del Cuarteto Berna, una de las grandes orquestas de la historia de nuestro ritmo regional, con destacado protagonismo durante la década de 1970.

Este importante aniversario coincide con la aparición de la nueva versión de Soy cordobés, realizada por el colombiano Carlos Vives junto a la voz de Rodrigo. En una parte de la letra de este clásico escrito por “el Potro”, se menciona a los cuatro referentes locales: “Así tocaba Leonor, ritmo de cuartetazo. ‘El Pibe’ Berna, Carlos ‘Pueblo’ Rolán y el Cuarteto de Oro le dieron música, alegría a mi ciudad…”.

Además, desde hace algunos meses parte de la discografía del Cuarteto Berna está disponible en las plataformas digitales de música. Gracias a la gestión del Instituto Nacional de la Música (Inamu) se recuperaron 13 de los 27 discos editados entre 1969 y 1983. Se trata de los que pertenecían a Music Hall, el sello discográfico que cerró por quiebra y que tenía un valioso catálogo de música argentina de diferentes géneros.

VOS contactó con Ernesto Bevilacqua, el único hermano de Berna, que vive en España desde hace 31 años. Según cuenta, cuando su hermano menor tenía 2 años y medio, se enfermó de poliomielitis. Desde entonces hizo tratamientos de recuperación, luego empezó a usar muletas para caminar y cuando cursaba la primaria en la escuela Corazón de María de Alta Córdoba, lo operaron en varias ocasiones.

“Cuando estuvo internado por algunos meses, se fabricó un piano utilizando los separadores de las inyecciones grandes abiertas que tenían forma de teclado y los pegó con tela adhesiva y madera. Las teclas negras las pintó con bolígrafo y con eso practicaba las escalas. Una prima nuestra, Marta Brunelli, que estudiaba en el conservatorio, le enseñó teoría y solfeo en los horarios de visita. Así aprendió a tocar: a los 12 años y en el hospital”, detalla Ernesto.

También trae a la memoria el momento iniciático de su hermano en el mundo del cuarteto: “Miguel Gelfo, de La Leo, vino a casa a visitar a mi papá, ya que eran amigos, porque se conocían de jóvenes cuando trabajaron de mecánicos en la concesionaria Feigin de calle Humberto Primero. Esa vez, Berna estaba ensayando con mis dos primos y Gelfo dijo ‘¿Quiénes están tocando?, qué bien que suenan, estos chicos están para llevarlos a la radio’. Mi padre, que después fue el representante, primero se negó porque decía que no quería un hijo artista, pero fue mi tío Pepe quien lo convenció ante semejante invitación”.

El programa de La Leo, que se hacía los sábados al mediodía en el auditorio de la vieja radio LV2, fue el lugar donde Berna, con casi 18 años, tocó por primera vez en vivo. Ese 1° de julio de 1967 fue en formato trío y sólo instrumental, acompañado por sus primos Daniel (acordeón) y Dante Franco (bajo con guitarra criolla), que tenían 11 y 7 años de edad, respectivamente.

“Fuimos el primer grupo con menores cuando el público era sólo para mayores. Luego vendrían las familias con los matinés. Para poder tocar, nuestros padres tuvieron que tramitar un recurso de amparo en la Justicia” evoca Daniel Franco, que actualmente es el acordeonista de La Mona Jiménez y también integró, junto a su hermano, Cuarteto Dany y Sonora Dany.

Semanas después del padrinazgo de La Leo, el trío se transformó en Berna y su Conjunto Juvenil, se sumaron dos músicos más (Horacio Luna en violín y Toto Caridi en güiro) y Carlos Jiménez como cantante, debutando en el cuarteto cuando era una joven promesa.

“Mi primer baile fue en Colonia Anita, un pueblito cerca de San Francisco. Fue un baile de Navidad para los italianos” recordó La Mona para VOS cuando festejó sus 50 años en la música. Su registro vocal está sólo en los cuatro primeros discos del Cuarteto Berna (1969-1971). El debut, Sensación 70, es desde hace varios años uno de los discos más caros y buscados por coleccionistas de vinilos.

A partir del quinto álbum, Ariel Ferrari fue la voz del conjunto, en el momento de mayor popularidad: realizaban un promedio de 30 bailes por mes, editaban hasta tres producciones por año y tenían varios discos de oro.

En esta etapa (1972-1976) Berna –ya convertido en “el Pibe de Oro” y en sociedad con el violinista/compositor Rogelio Campana– instaló en el gusto de los cordobeses varias canciones simples, costumbristas y con algo de picaresca. Yo te veo desinflado, más conocido como ¿Qué te pasa corazón? está entre una de las mejores composiciones de la historia del cuarteto. Tiene el característico toque de piano creado por Leonor y Berna le agrega su particular sonido melodioso.

El período final (1977-1983) coincide con la participación de varios cantantes, entre ellos Romano, Sergio Vidal, Carlitos Nievas, Osvaldo Zárate y Zoilo. Este último estuvo los cuatro años finales y grabó ocho discos.

“Te daba gusto estar con Berna. Cuando ensayábamos, durante la semana, siempre tenía algo preparado para mostrar y preguntaba qué nos parecía. Le interesaban nuestros comentarios y nos incentivaba musicalmente. Además, era muy buena persona”, recuerda Osmar “Zoilo” Villalba, hoy cantante de Tropicalísimo, grupo de la ciudad que retoma este sábado, con todos los protocolos establecidos, al circuito de lugares con música cuartetera de las décadas de 1970 y 1980.

Berna dejó tocar en vivo y desarmó su conjunto en el año 1983. “El problema de su columna, con el paso de los años, le empezó a dar calambres en las manos y no podía tocar el piano, tenían que contratar a un músico que lo reemplazara”, repasa su hermano.

A partir de ese momento siguió componiendo para varios grupos y solistas que le pedían canciones, hasta que su delicada salud lo retiró por completo

“Luego de una operación en sus piernas, se agarró osteomielitis, que le infectó los huesos. No se cerraban las heridas porque se cortaban los tejidos. El corticoide que le medicaban le provocó su deceso por paro cardíaco”, cuenta Ernesto Bevilacqua.

Berna, “el Pibe de Oro”, falleció en la misma casa donde nació. Ese lugar, Rincón 170 casi Alvear, a metros del Suquía, era la casa familiar de los Bevilacqua, de donde salía el colectivo de gira. Y los fines de semana las chicas iban a esa casa a buscar sus entradas gratis para ir a los bailes de Atenas, Alas Argentinas, la Sociedad Belgrano, Rieles, Sargento Cabral.

Las cuatro décadas del disco “El torito cordobés”

El Cuarteto de Oro, el Popular y el Cuarteto del Pueblo le dedicaron canciones y discos al legendario equipo de fútbol de Talleres, gran protagonista de los torneos nacionales en la década de 1970. Pero Berna, fiel a su estilo, hizo algo distinto y le dedicó una canción (coautoría con Campana) a Santos “Falucho” Laciar, el boxeador cordobés nacido en Huinca Renancó varias veces campeón mundial de boxeo (categoría mosca y supermosca).

Esa unión cuarteto-boxeo se debió a que el representante de Falucho en ese momento era Francisco Giordano, quien era el dueño de la confitería Zorba de avenida Cárcano, lugar que durante muchos años hizo bailes de cuarteto los domingos a la noche.

“Fue un reconocimiento muy lindo y esa canción sonó en varias partes del país. Además, Berna era muy importante, sus bailes siempre se llenaban y vendían muchos discos. Le regalé a Berna mis guantes con los que sale en la foto de la contratapa del disco”, recuerda con emoción “Falucho” ante el llamado de VOS.

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