06/04/2026

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Tras ganar en CABA, LLA acelera su pacto con el PRO en Buenos Aires

3 minutos de lectura

El triunfo de La Libertad Avanza en la Ciudad de Buenos Aires fue el primer gran espaldarazo urbano que Milei necesitaba. Y no pasó ni una semana para que su maquinaria política empezara a tejer, sin disimulo, los nuevos acuerdos territoriales con el PRO en la provincia de Buenos Aires.
¿Se viene una nueva derecha unificada o simplemente un reparto de cargos y poder?


Del odio al amor: Milei y el PRO, el matrimonio por conveniencia

Durante la campaña, la narrativa de Milei era clara: «la casta», «los tibios», «los mismos de siempre». Entre sus blancos favoritos estaba el PRO, especialmente Larreta y en menor medida, algunos alfiles de Macri. Pero como dice el refrán, no hay enemigos eternos, solo intereses eternos.

Hoy, la alianza no se disfraza. Guillermo Francos lo admite, Karina Milei lo ejecuta y Macri lo bendice. La negociación es concreta: intendencias, legisladores, estructuras. La idea: copar el conurbano con la fuerza de los votos libertarios y el aparato territorial del macrismo.


La provincia como laboratorio del nuevo poder

La Provincia de Buenos Aires es el botín político más grande del país. Con casi el 40 % del padrón nacional, es donde se juega el futuro real del proyecto Milei. Y eso lo saben todos.

El pacto LLA–PRO busca consolidar intendencias propias, empezando por distritos clave como La Plata, Mar del Plata y San Isidro. Pero también avanza con acuerdos en la Legislatura, el PJ residual y sectores del radicalismo desencantado.
Como si no tuviéramos ya suficientes problemas, ahora se ensaya una alianza que mezcla ultraliberalismo con marketing PRO, todo envuelto en la retórica del “cambio verdadero”.


El riesgo de la desideologización total

Mientras Milei dinamita el Estado desde la Rosada, en el territorio se abraza con quienes —hasta ayer— decía combatir. ¿Qué queda del discurso libertario cuando se cierra filas con la vieja política?

El riesgo no es solo la contradicción. El riesgo es la consolidación de un bloque homogéneo de derecha dura, sin matices ni resistencias internas, que combine ajuste económico, desguace estatal y control político.
Como si la democracia se redujera a elegir quién va a ejecutar el mismo recetario de miseria planificada.


La construcción de poder real no se da solo en los sets de televisión o las redes sociales. Se cocina en los barrios, en los concejos deliberantes, en las listas de unidad a medida.

Y mientras el Gobierno nacional acelera sus planes, el experimento Milei se vuelve más PRO que nunca. Quizás porque en el fondo, nunca dejaron de ser lo mismo.

¿Qué opinás? ¿Estamos frente a un nuevo partido único de la derecha argentina? Compartí esta nota y abramos el debate.


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