03/05/2026

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El juego del calamar terminó para siempre / Pero el sistema ahora juega en Hollywood

2 minutos de lectura

Gi-hun eligió inmolarse. No por venganza. Por alguien más. Y aunque la isla estalla, el juego… sigue.

El 27 de junio de 2025, Netflix lanzó la tercera y última temporada de El juego del calamar. Fue el final que nadie esperaba. El protagonista se sacrifica para salvar a un bebé 🧸, la estructura colapsa 💥 y los espectadores creen que es el fin definitivo. Pero no.

En la última escena, una mujer juega ddakji en un callejón de Los Ángeles. Recluta a una nueva víctima. El sistema no murió. Se mudó. Se globalizó.

Y esa mujer es nada menos que Cate Blanchett. El cameo más inesperado del año. Sin anuncios, sin filtraciones. TikTok explotó 💣. El fandom gritó “MOTHER” al unísono. Los videos de reacción, teorías y memes dominaron X, Instagram y Reddit.

🎥 ¿El juego cruza de continente?
Todo indica que sí. Ya se habla de una versión estadounidense dirigida por David Fincher 🎬. Y no es casualidad. Netflix sabe que Squid Game es más que una serie: es un fenómeno cultural. Y como todo fenómeno, se reinventa.

Pero no todos lo celebran.

Algunos acusan al final de tener un mensaje provida encubierto por el sacrificio de Gi-hun. Otros señalan un giro algo misógino, por la forma en que se construyen los últimos personajes femeninos. La red se dividió, como siempre.

📱 La Gen Z, sin embargo, se apropió del relato.
Para muchos jóvenes, Gi-hun ya no es solo un sobreviviente. Es símbolo de resistencia emocional. De humanidad en un sistema que lo quiere convertir en ficha descartable.
El hashtag #SquidGameFinal fue tendencia global por más de 48 horas. Los edits llorando a Gi-hun convivían con los memes celebrando a Blanchett.

La serie termina, pero deja preguntas incómodas:
👉 ¿Quién se salva y quién decide?
👉 ¿Qué hacemos cuando el juego ya no está en Corea… sino al lado nuestro?

Este cierre no es solo narrativo. Es político.
El capitalismo encontró una nueva forma de seguir jugando. Con reglas nuevas. Con territorios nuevos. Y con jugadores cada vez más jóvenes.

El juego del calamar se fue como llegó: interpelando, doliendo, despertando.
El final no es un punto. Es un espejo.

#ElJuegoDelCalamarFinal Más en espacioteca.com – Informarse es resistir.


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