Los intendentes anticipan su acuerdo con sumar restricciones, ante el aumento de contagios

Ya está resuelto. Es una decisión empujada por la curva de contagios y de internaciones por coronavirus que escala en Córdoba. Sólo falta que se cierren algunos acuerdos y se afinen algunas precisiones, pero desde la primera hora del sábado se sumarán nuevas restricciones de actividades en esta provincia, para intentar frenar el impacto en ascenso de la pandemia.

Entre jueves y viernes habrá una nueva reunión entre ministros del Gobierno provincial y los 427 intendentes y jefes comunales, para terminar de cerrar el nuevo cuadro. La orden del gobernador Juan Schiaretti es que se intente repetir el acuerdo unánime con todos los municipios, como viene ocurriendo desde hace meses. También, que las medidas sean uniformes en todo el mapa, aunque sigue creciendo el planteo de intendentes que sostienen que deberían asumirse restricciones según la realidad de cada departamento.

De hecho, en varias zonas se han sumado municipios que, en estado de alarma, en la última semana decidieron aplicar restricciones adicionales por su cuenta.

Ahora, la gran mayoría de los intendentes cordobeses se muestran de acuerdo con sumar limitaciones, aunque hay discusiones abiertas sobre modos y detalles.

Consultados por La Voz, media docena de ellos señalaron que no conocen aún cuáles serían las nuevas restricciones, aunque todos dieron por hecho que se acentuarán respecto de las actuales.

El pasado domingo este diario anticipó el criterio general que se analiza aplicar por al menos dos semanas: más limitaciones a las actividades recreativas y deportivas grupales; suspensión de todas las reuniones sociales y familiares; anticipar más los cierres nocturnos de bares (pero no de restaurantes) y cierre temporal de salones de eventos y fiestas.

“De acuerdo”

“Estamos de acuerdo en sumar restricciones. No podemos jugar con esto. Acá llevamos varias semanas con picos muy altos. Ayer hicimos un operativo de testeo, y sobre 400 análisis, 92 dieron positivos. En el hospital y las clínicas locales casi no quedan camas disponibles y si queremos derivar pacientes a Río Cuarto pasa algo similar”, resumió César Abdala (UCR), intendente de Laboulaye, una de las ciudades más complicadas por el Covid-19 este mes.

“Acá ya decidimos aplicar restricciones propias. A las 19 se corta toda la circulación. El control se complica mucho, la gente tiene un comportamiento difícil. Muchos no acatan y cuando querés restringir, aparecen reclamos”, señaló Abdala, quien manifestó su acuerdo con el Gobierno provincial en que “lo último a tocar deben ser las escuelas y el empleo productivo”.

Desde el Gobierno provincial se dejó trascender su preocupación por la menor actividad de los municipios en el seguimiento de casos y el rastreo de contactos. Casi todos los intendentes admiten que algo de eso ocurre, pero replican que no tienen alternativas.

“Nuestro personal está agotado. Los municipios seguimos con todas nuestras tareas, pero se suma el control nocturno, de horarios, de lugares, de protocolos, y además los rastreos con cada vez más casos. Y eso, con una sociedad que ya no responde como el año pasado”, replicó Abdala.

Desde Mina Clavero, el intendente Claudio Manzanelli (PJ) admitió que “la tarea de control y de seguimiento se complica cada vez más, con el personal desgastado, sobre todo en los municipios chicos”, y admitió que muchos intendentes vienen reclamando que haya más presencia policial y más acción judicial para el control de infractores.

“Avizoramos que habrá más restricciones en la provincia, aunque nadie nos anticipó cuáles. Estamos dispuestos a acompañarlas. Hay cada vez más contagios y algo hay que hacer. En Mina Clavero tenemos un promedio de 20 por día, una cifra que jamás se había dado”, indicó Manzanelli.

También admitió que en varias zonas, como en Traslasierra, ya reciben reclamos de docentes y de padres por las clases presenciales con ventanas abiertas. “Y estas zonas son más frías que otras”, recalcó.

“Acataremos lo que la Provincia resuelva, pero si vemos que los brotes se descontrolan, evaluaremos sumar restricciones locales adicionales”, anticipó Manzanelli.

Sobre el turismo, clave en esa región, vislumbró que no habrá restricciones en la circulación, y que si hay limitaciones para bares pero no para restaurantes, el impacto no sería tan alto.

Pases de facturas

Desde Río Tercero, el intendente Marcos Ferrer (UCR) planteó que en la última reunión “hubo un pase de facturas de la Provincia a algunos municipios, adjudicando cierto relajamiento”, y que ese planteó generó alguna tensión. “De todos modos, el aumento de casos es preocupante, y aunque no se habló de medidas concretas, sobrevuela la idea de que habrá nuevas restricciones”, marcó.

Ferrer opinó que “la gran mayoría de los intendentes sería permeable a más limitaciones” pero insistió en que “debiera analizarse la conveniencia de no dictar iguales medidas para todo el mapa, sino ir diferenciando por departamentos, según la evolución de cada uno”.

“Cómo hago para convencer a mis vecinos de cerrar como en lugares que están muy complicados, si acá ya salimos de esa situación aplicando restricciones más severas antes”, apuntó Ferrer.

También blanqueó que muchos municipios siguen reclamando más apoyo policial y judicial para el control de las fiestas y eventos clandestinos. “Con las multas y los inspectores municipales no se asusta nadie”, se sinceró.

Matías Montoto (PJ), intendente de Huerta Grande, pronosticó que “seguramente se vienen más restricciones y habrá que apoyarlas”. Admitió que desde el Gobierno provincial reclaman un mayor esfuerzo en el rastreo de contagios a los municipios, apuntó que no es una tarea sencilla y valoró que se busquen acuerdos entre todos los intendentes, más allá de sus partidos. “Hay algunos que por ser K, o de otros partidos opositores en Córdoba, son más críticos. Pero debemos hacer un frente común en estos temas en la provincia”, opinó.

Sobre el turismo, clave en esa región de Punilla, Montoto dijo suponer “que seguirá habilitado, con protocolos”, y sugirió: “Que cierren antes los bares y que no haya eventos puede ser, pero que no cierren los establecimientos de alojamiento”.

Varios anticiparon restricciones

Ayer, el municipio de La Cumbre (Punilla) se sumó a la lista que decidió ordenar restricciones propias. En su caso, hasta el 4 de junio, implica mayores limitaciones a gimnasios, actividades deportivas, templos religiosos, espectáculos incluso al aire libre, además del cierre de todos los comercios a las 21 y la no admisión de reuniones sociales y familiares.

Días antes, habían dictado medidas similares una veintena de comunas del sudeste provincial, varias del norte cordobés (como Jesús María, Colonia Caroya, Sinsacate, Quilino y San José de la Dormida), además de Laboulaye y otras en el sur.

Más información:

Restricciones en Córdoba: los ejes de la nueva estrategia

Bares y fútbol amateur, en alerta

Ya hay 12 departamentos cordobeses con riesgo alto

Read MoreLa Voz

¡Haz clic para votar esta entrada!
(Votos: 0 Promedio: 0)

Deja un comentario