La revalorización y funcionalidad de los recibidores

Con la pandemia, las viviendas tuvieron que adaptarse a actividades antes impensadas. Se improvisó el home office, escuelas itinerantes, algunas habitaciones se volvieron living y lugares muy particulares cobraron nuevos sentidos.

Más aún, hasta los recibidores retomaron su protagonismo: esa parte de la casa inmediata a la puerta de ingreso que define el espacio público del privado se resemantizó.

«Es la habitación del barro (o mudroom, en inglés). Un sector de paso, intermedio, no de habitar, pero sí de recibir, que hoy se renueva y resignifica», describe Lía Abregú, de De.Signum estudio.

Es cierto que estos sectores no son muy comunes en Occidente, sino propios de los países nórdicos, donde el calzado, camperas, gorros y morrales deben estar al alcance para salir de casa, pero hoy se hicieron parte del interiorismo local, según la arquitecta Melody Gil, de Alfar Interiores.

Composición

«Pueden ser grandes o pequeños, según la vivienda. En cualquier caso, este lugar es de preparación tanto para entrar como para salir. Por eso, es esencial una composición que muestre intención estética y acompañe el estilo de la casa», dice la arquitecta Constanza Grunhaut.

En ese sentido, Tendencias propone algunas de las siguientes posibilidades:

• Consola, estantería o mesa recibidora, cualquiera sea el nombre, acompañada de un espejo circular. Además, puede sumar objetos como las pampas de Grass (cortaderas) y una bandeja sanitizante, velas aromáticas, cesta y alguna alfombra (no esencial). En lugar de un espejo, los cuadros decorativos en unidad o dupla son una opción más que válida. Puede o no llevar cajones, que aportan un plus de guardado. Los asesores remarcan la llamativa inclinación del mercado local por las mesas que tienen parrillas inferiores para dejar el calzado (al estilo de la cultura japonesa).

• Opción perchero. El modelo más solicitado. “Sin darnos cuenta, estamos frente a un acto de recibir, pedir el saco, colgarlo y avanzar hacia el interior”, manifiesta Melody Gil.

• Maxi espejos y mesas de arrime. Es una posibilidad menos utilizada en la vivienda. Rompe el prejuicio de que un recibidor debe armarse sólo con una mesa o un perchero, pero un espejo de cuerpo entero en complemento con una mesa elevada junto a objetos deco logra armar un rincón de bienvenida y un ocurrente espacio para selfies.

• Bancos de madera. La tendencia actual son los bancos de madera, con sus múltiples usos. Pueden ser recibidores, asientos, completar un espacio vacío o el mejor aliado en una galería. Admiten una parrilla inferior para dejar el calzado y tapa superior para deco o sólo para sentarse y cambiar los zapatos.

Materiales

Las mesas pueden ser de madera natural o enchapada (más frecuentes debido a la alta demanda de la natural y su elevado costo) que suelen combinarse con hierro, principalmente. Eso brinda más variantes de diseño y formas y es un material de fácil abastecimiento.  A su vez, puede recibir porcelanato para sus estantes, vidrio en todas sus variantes y chapa, lo que amplía las posibilidades de combinación.

Otro detalle es el acabado: el color varía entre los clásicos blanco y negro, o bien dorado, cobre o plata, como los más innovadores.

Estilos

“Si hay algo que nos caracteriza como occidentales es la no estandarización y el diseño a medida. Este atractivo se traduce en la personalización de cada pedido a gusto de cada cliente, dueño de esa pieza donde está un poco de su identidad”, describe Melody Gil (Alfar Interiores).

Se suelen equipar con mesas de apoyo o consolas, percheros, asientos, alfombras, objetos personales u obras de arte.

«Son muy característicos los espejos o cuadros, especialmente los de marcos de madera maciza, ya sea en sus tonos naturales o bien en colores envejecidos que consiguen un aire vintage muy actual», aporta Cristina Groendijk, titular de Decor Inters.

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