Guadalupe Lucero: un mes sin datos sobre el paradero de la niña 

A un mes de la desaparición de Guadalupe Lucero, en San Luis a las 17 la familia convocó a una marcha para reclamar «que continúen buscando» a la niña y que aparezca «algo concreto» sobre su paradero.  “Uno nunca quiere llegar al mes», dijo Yamila Cione, madre de Guadalupe, y añadió que inicialmente confiaba en «encontrarla a los dos o tres días; pasaron cuatro, cinco, una semana, dos semanas, y no hay nada».  

Mientras continúan los rastrillajes, se dispusieron peritajes sobre 250 teléfonos celulares que estaban en el barrio 544 Viviendas, que los investigadores consideran como «zona cero» porque es donde desapareció la niña el 14 de junio. El abogado Héctor Zabala, que representa al padre de la niña, Eric Lucero, también relató que ayer su representado fue citado a ampliar su declaración testimonial a raíz de algunos mensajes que recibió en su teléfono y que podrían aportar datos para la búsqueda.

El sumario policial de la investigación, caratulada de momento como «búsqueda de persona», debería cerrarse hoy de no mediar pedido de prórroga en contrario, advirtió Zabala, quien confirmó la participación del papá de Guadalupe en la marcha convocada para esta tarde. 

«Yo la espero con vida, volver a encontrarla, abrazarla, besarla, tenerla conmigo, volver a hacer las cosas que hacíamos, como llevarla a la escuela, o al club”, dijo la madre en entrevista radial esta mañana. «Estamos muertos en vida, devuelvan a mi nieta», dijo por su parte Silvia Domínguez, abuela materna de Guadalupe.

La marcha convocada para esta tarde se realizará en la capital puntana, y también «ha sido convocada en otros puntos del país», señaló Domínguez, que aseguró que confía en que su nieta será encontrada. Sin embargo, dijo, además de la ignorancia total sobre el paradero de la chiquita, padece también ver «el sufrimiento de mi hija como madre, que no se cuanto más podrá resistir».  «Siempre viví estos casos de afuera, nunca pensé que me iba a tocar sufrirlo y hoy puedo decir que hasta ahora nunca pude entender tanto dolor», añadió.

Sospechas diferentes

Desde la semana pasada, la madre de Guadalupe está en contacto con Susana Trimarco, quien viajó a San Luis acompañada de Betina Laguna Mendoza, abogada asesora de la Fundación María de los Ángeles, y su abogado José D’Antona, que se constituyó como letrado en representación de Cione. A diferencia de lo que sostiene Lucero, la madre de Guadalupe avala la hipótesis según la cual su hija pudo haber sido víctima de un caso de trata de personas. 

“Me pregunto todos los días por qué a Guada. (Susana) Trimarco es una mujer que tiene mucha experiencia y estoy agradecida porque ellos ahora representan legalmente a Guada. Me transmitió apoyo y me dijo que va a encontrar a mi hija”, dijo Cione en diálogo con medios puntanos.

La búsqueda

«Son mensajes que envía gente de buena fe», dijo y aseguró queLucero «dejó el móvil para que sea peritado por la Policía».

Durante este mes, la policía realizó 251 allanamientos, tanto en San Luis como en en Río Negro, Mendoza y Misiones. Además, se rastrillaron 600 sectores en toda la provincia y cinco diques, según la información brindada por relaciones policiales.

También se disparó el alerta Sofia que estableció una recompensa de 2 millones de pesos por parte del Gobierno nacional, mientras que el juez Penal Nº 2, Ariel Parrillis, incorporó a la investigación a los fiscales Virginia Palacios Gonella y Esteban Roche. Ninguna de las medidas dio hasta ahora resultados concretos.

Por estas horas, la Justicia está a la espera de las imágenes satelitales y geolocalización en el barrio 544 Viviendas, en donde Guadalupe fue vista por última vez, algo por lo cual los investigadores la consideran «zona cero».

Zabala aseguró que la investigación se centrará en las pericias a 250 celulares que estaban en el barrio el día de la desaparición. El análisis estará a cargo de Gendarmería Nacional, y para el abogado puede «ser esclarecedor».

La desaparición en 544 viviendas

El 14 de junio último, Guadalupe Belén Lucero, jugaba en la vereda de su casa con sus primos, primas y su hermano, mientras la familia festejaba un cumpleaños familiar. Su mamá salió a abrigarla en una tarde fría, en la que las calles del barrio estaban desiertas porque jugaba la selección argentina de fútbol. Después, regresó a la casa a tomar un chocolate.

Minutos después, una de las primas de la chiquita entró en la casa y dijo «Guadalupe no está».

Read MoreSociedad | Página12

¡Haz clic para votar esta entrada!
(Votos: 0 Promedio: 0)

Deja un comentario