Fracturas expuestas en Juntos por el Cambio que dejó el fin de semana

El fin de semana de choques en el Congreso, de votaciones divididas y salidas del recinto no coordinadas dejó en Juntos por el Cambio un tendal de heridos. Elisa Carrió se subió a las críticas a la presidenta del PRO, Patricia Bullrich, por no repudiar el intento de asesinato a Cristina Fernández de Kirchner. La líder de la Coalición Cívica respaldó a un diputado de su espacio político que recordó la cercanía de Bullrich a Montoneros y a la lucha armada en la Argentina. Tras una respuesta virulenta desde el PRO, solo los canales institucionales entre presidentes de partidos siguen en pie. Mientras Mauricio Macri despotrica con las denuncias de un discurso de odio (que niega que exista), uno de sus adláteres, Miguel Angel Pichetto, tuvo que defenderse por no haber avanzado contra los fueros de CFK cuando era senadora. Lejos de bajar un cambio, la competencia por ver quién es más antikirchnerista no saca el pie del acelerador.

Carrió volvió a escena para cuestionar a todos, luego de un fin de semana en que Juntos por el Cambio mostró en público nuevamente sus diferencias: mientras el PRO se retiró del recinto en plena sesión por el repudio al atentado a CFK, la Coalición Cívica y la UCR permanecieron en su bancas. Carrió comentó un hecho previo, la represión en Recoleta y dijo que el acampe frente a la casa de la vicepresidenta se “soluciona con
autoridad, no con violencia”.
Se subió a la polémica que había intentado instalar Bullrich sobre las vallas que Larreta, finalmente, retiró y Carrió le retrucó a la presidenta del PRO: “Cuando ella estuvo en un lugar difícil como era el de ser
ministra de Seguridad, yo la apoyé muchísimo. Lo mismo hay que hacer
hoy con Horacio Rodríguez Larreta”. Es precisamente el reproche que Larreta le hizo a Bullrich  en el almuerzo del PRO que tuvieron el martes pasado.

La montonera

Carrió le subió a un escenario de disputa que viene encendido desde el sábado, cuando -consultado por la falta de repudio de Bullrich al atentado-  el diputado Juan Manuel López dijo: “Patricia es de una generación para la que la violencia es una opción. Lo lamento por ella”.

Esto llevó a una respuesta virulenta desde los “halcones” del PRO.  “Es inadmisible. Exigimos unas disculpas públicas de Juan. Es un error que sólo se puede entender en el intento de quedar bien con el periodista”, se enfureció el diputado Luciano Laspina, que forma parte del equipo económico de Bullrich. Pero eso no fue nada comparado con lo que escribieron dirigentes cercanos a Bullrich, como Juan Pablo Arenaza: “Este salame tiene mucho que aprender de Bullrich. Lamentables declaraciones mezclando todo. Un gil importante”, le contestó.

Sin pedir disculpas, tanto López como el presidente de la Coalición Cívica, Maximiliano Ferraro, intentaron desescalar. “Con la Presidenta de PRO tenemos miradas generacionales distintas. No busqué descalificarla. Sólo fue una opinión política. Seguiré trabajando por la unidad de Juntos por el Cambio cómo lo vengo haciendo en Diputados  y en la Mesa Nacional”, tuiteó López.

“La historia se escribe de forma constante, todos somos redactores y lectores de páginas pasadas. Algunos nos interesamos por conocer cómo y quienes las escribieron para saber qué repetir y qué no. Hechos fácticos con diversas interpretaciones. De eso habló Juan Manuel López”, consideró el presidente de la CC-ARI.

Carrió fue más allá: justificó a su diputado por la salida intempestiva del PRO del recinto: “El
PRO no avisó que se retiraba. Continuar la sesión era lo que
correspondía”. Carrió también se mostró disconforme con la actitud beligerante de Bullrich en los últimos días: “Los
primeros que no debemos provocar tumulto, que no debemos causar miedo
social somos quienes tenemos un cargo público o somos líderes
políticos. Ella es una de las fundadoras de Juntos por el Cambio, por eso prefiero no opinar”. No obstante, acotó: “Ahora se entiende la valla. Se puso para garantizar la seguridad de Cristina y de todo el barrio”. Como si Larreta tuviera información sobre un posible atentado contra CFK.

Los puentes entre la presidenta del PRO y la Coalición Cívica se mantienen, por estas horas, solo para las cuestiones de trabajo. No hubo llamados para recomponer la relación. 

Apuntado por los fueros

No fue el único cruce interno. Un dirigente cercano a Macri, Miguel Angel Pichetto, debió defenderse de los ataques de la dirigente de la Coalición Cívica, Mariana Zuvic, quien lo acusó de ser uno de los que “blindó a Cristina Kirchner de los fueros”. En tribuna de doctrina amiga, Pichetto le contestó: “La señora estuvo sin fueros durante dos años,
desde el 2015 hasta el 2017. Me fui en el mes de abril rumbo al
encuentro con Macri, en mayo ese Senado tampoco lo votó y ahora tampoco. Desmitifiquemos que yo soy el responsable de los fueros de Cristina”.

Ante los ataques de fuego amigo, el titular de la Auditoría General de la Nación tuvo también que dar explicaciones por haber dicho que no creía que se le pudiera aplicar la figura de asociación ilícita a CFK:  “Hice un comentario sobre uno de los temas que están
siendo analizados en el tribunal y aparecieron los trolls y también de
adentro de Juntos por el Cambio.
Nunca dije que fuera inocente ni culpable porque
no es mérito que pueda hacer yo. Hice una reflexión, nada más que eso, y después construyeron
todo”.

Mientras su aliado recibía fuego amigo, el expresidente Macri se dedicó a cuestionar a quienes advierten sobre las consecuencias de los discursos de odio. Macri consideró que vincular a los medios o a la oposición al atentado “puede poner en peligro la vida de periodistas, la integridad de los medios de comunicación independientes y, a continuación, a la democracia misma”.

Por estos días, atravesar Juntos por el Cambio sin quemarse es tarea dificil.

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