Moreno: la política que se hace con la gente y desde el territorio
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Mientras el ajuste nacional golpea sin piedad, en Moreno el peronismo sigue apostando al barrio, a las obras concretas y a la memoria popular. La intendenta Mariel Fernández gobierna con una lógica que combina gestión, presencia real y comunidad.
Un liderazgo que nace de abajo y sigue de pie
Mariel Fernández no llegó por los pasillos del poder, sino por los pasillos de los barrios. Con raíces en el Movimiento Evita, representa a una nueva generación de dirigentes que entienden que la política se construye codo a codo con la gente. Fue reelecta con amplio respaldo y sostiene un modelo que privilegia lo comunitario frente a la lógica del marketing político.
En un tiempo donde muchos se esconden, Fernández redobla la apuesta en el territorio, sin delegar su rol en tecnócratas ni punteros.
Seguridad: enfrentar al narco con presencia estatal
El municipio lleva adelante una política decidida contra el narcotráfico. En los últimos meses se demolieron búnkers en Cuartel V, Barrio 2000 y otros puntos críticos. Pero la clave no está solo en los operativos: el municipio promueve una estrategia integral, con cámaras de seguridad, patrullaje conjunto y un plan de urbanización que dignifica los espacios donde antes mandaban los narcos.
Moreno entiende que el delito se combate con más Estado, no solo con represión.
Obras que transforman, políticas que dejan huella
Más de 300 cuadras asfaltadas en lo que va del año, luminarias LED, el mega proyecto del Centro de Trasbordo, escuelas populares, diplomaturas artísticas, el Archivo por la Memoria. En Moreno no se improvisa: hay una hoja de ruta y una visión de futuro.
Lo social no está peleado con lo técnico. Las políticas públicas se planifican con datos, pero también con empatía. Y eso es lo que muchas gestiones olvidan.
“Milei abandona, Mariel gestiona”
En medio del desfinanciamiento nacional y el ajuste brutal, la frase lanzada por Fernández no fue solo una chicana: fue una definición de principios. Frente a un Estado nacional que se retira, el municipio sostiene el tejido social, la escuela, la salud, la cultura. Con fondos propios, con esfuerzo local, con creatividad.
No hay milagros. Pero hay voluntad. Y en tiempos de cinismo, eso importa.
Un modelo posible, con la gente en el centro
La gestión de Mariel Fernández demuestra que es posible gobernar con sensibilidad social y planificación. Que se puede enfrentar la inseguridad sin estigmatizar, hacer obra pública sin negocios turbios y reivindicar la historia sin caer en el oportunismo.
Moreno no es perfecto. Pero avanza. Y lo hace con la gente adentro, no como espectadora, sino como protagonista.
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