Comidas típicas del día de la tradición en Argentina

El Día de la Tradición nos invita irremediablamente a pensar en nuestras comidas típicas: el asado es una de las más clásicas de la Argentina debido a su tradición gauchesca de país históricamente agroganadero. Hecho con carne de vaca y cocido a la parrilla o a las brasas, es acompañado con ensaladas y es el motivo para hacer reuniones familiares o entre amigos.

También el locro, las empanas de humita, las tortas fritas criollas, el puchero, los pastelitos, la mazamorra y el dulce de leche, también son comidas y alimentos tradicionales argentinos.

Locro (receta fácil en tres pasos)

El locro es una de las más tradicionales comidas argentinas

Ingredientes del locro

400 gramos de maíz pisado, 100 gramos de porotos, 3 chorizos criollos, 100 gramos de tocino/panceta, 750 gramos de asado de tira, 450 gramos de zapallo amarillo, 2 cucharadas de aceite, 1 cebolla picada, 3 dientes ajo, ½ cucharada de perejil picado, 2 cucharas de pimentón dulce, ½ cucharada de comino, Sal y pimienta a gusto.

A cocinar:

  1. Lavar el maíz y ponerlo en remojo la noche anterior a realizar la cocción. Hacer lo mismo con los porotos. Al día siguiente hervirlos juntos en agua con sal. Dejar cocer lentamente, removiendo con espátula de madera para evitar que se peguen.
  2. Cuando estén tiernos los granos, hay que agregar la carne cortada en trozos, el tocino y los chorizos también cortados, el zapallo, y dejar cocinar hasta que se espese.
  3. En simultáneo rehogar la cebolla en las dos cucharadas de aceite y los ajos picados, agregar el pimentón, el comino, sal y pimienta. Servir el locro en plato sopero con una cucharada de cebolla.

Guisos

Hay guisos para todos los gustos. Algunos dicen que hay tantos tipos de guisos como cocineros y cocineras.

Una combinación de ingredientes sabrosos hacen a este plato ideal para compartir en familia los días de frío. Cuando las bajas sensaciones térmicas piden platos reconfortantes para el cuerpo y el corazón, el guiso porteño es una pinturita. Para los que pasan por alto la carne y quieren estar bien cubiertos en materia de proteínas, les sugerimos el guiso campero. También es un manjar el guiso de lentejas: panceta ahumada, chorizo parrillero, morrón, zanahorias, tomates, un poquitín de ajo y algo más… Si te gusta con más sabor, probá el guiso de lentejas al vino tinto.

Empanadas

Es probable que las empanadas sean una de las comidas más populares de la Argentina. Por su sabor y por su practicidad, siempre es buen momento para comer una empanada. La típica es la de carne, pero tambien las hay de pollo, jamón y queso, verdura, y de lo que se te ocurra. Y para la merienda pueden ser dulces, rellenas de dulce de batata o membrillo.

Las empanadas tienen origen árabe pero… ¡Hace rato que sacaron carta de ciudadanía argentina! Las empanadas criollas o las cordobesas (no llevan huevo y son muy jugosas) son las más clásicas, pero también podés incursionar en alguna con choclo, con morrón y huevo, o de cerdo agridulces.

Tamales y humitas

Tamales tucumanos

Son un buen ejemplo de preparaciones bien tradicionales. Y aunque la modernidad trajo microondas y harina de maíz mágica, acortando los tiempos, el gusto de reunirse con estos bocados todavía perdura. Probá con unos ricos tamales (con carne) o unas exquisitas humitas (con choclo).

Pastelitos

Un clásico del 10 de Noviembre para la merienda. Pastelitos caseros rellenos con dulece de membrillo o de batata… y no podés parar de comer.

Son un clásico pero y ¡Son súper ricos! Los pastelitos clásicos se hacían con masa de harina y pella (grasa vacuna) y se rellenaban con algún dulce casero. Los pastelitos negros son una versión moderna que lleva masa phila (admite también hojaldre o masa para strudel) y tiene un corazón de chocolate (podés cambiarlo usando dulce de frutos rojos, membrillo, batata o el que más te guste). También podés probar con unos pastelitos con una sola tapa. Lo bueno es que se hacen con una masa de sabor neutro que pueden completarse con un relleno salado o con mermelada o dulce de membrillo. También hay de queso, con una masa que se aplasta en lugar de amasar y una textura crujiente y delicada.

Alfajores y más (todo con mucho dulce de leche)

Alfajorcitos de maizena con dulce de leche y coco rallado… una delicia para comer con el mate.

Una idea riquísima para agasajar a amigos o compartir la merienda en familia es el alfajor regional: un poco de harina, manteca, sal, huevo y si, ¡mucho dulce de leche! El alfajor gigante es una dulzura norteña ideal para acompañar el café, el té o el mate. Se trata de una combinación de dulce de leche y baño de glasé que genera una explosión de sabor. Y para los y las que quieren hacer menos todavía se pueden comprar las «tapitas de maizena», las hay envasadas y de panadería. Agarrás dos, le agregás una buena capa de dulce de leche en el medio y… ¡listo el pollo! y a preparar ahora unos ricos mates

¿Otras opciones siempre maravillosas? Flan con dulce de leche, panqueques o merenguitos con dulce de leche.

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