Efecto Trueno
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Trueno la pasa bien, o al menos eso comunica sobre la tarima. La primera impresión al verlo rapear es que fluye y se divierte sobre el escenario. Se burla de los acotes y de la voz de su adversario, se monta sobre la base como nadie, a puro flow hipnotiza y cautiva al mismo tiempo y, de cara al auditorio, saca de la galera su repertorio de punchlines. Y lo hace sin abandonar la sonrisa de su rostro, musical siempre pero también teatral y carismático, como si su talento le permitiera sobrar la batalla.
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