¿Qué será de aquellos sin competencias tecnológicas?

La pandemia de Covid-19 profundizó varias de las tendencias que venían registrándose en los últimos años. Entre ellas, la transformación digital y tecnológica de las empresas.

Los avances de la robotización, la inteligencia artificial y la virtualidad hacen que el sector privado requiera perfiles laborales cada vez más comprometidos con este cambio. El problema es que una enorme franja de la población no está preparada.

La semana pasada, la consultora ManpowerGroup mostró los resultados de la Encuesta Global de Escasez de Talento, que en Argentina registró un nivel récord: 72 por ciento de los empleadores tienen problemas para conseguir personas con las habilidades y competencias para cubrir determinados puestos. Hace dos años, ese indicador llegaba a 50 por ciento.

¿Qué está sucediendo en el mercado laboral? Muchos de los empleos tradicionales, que quedaron vacíos porque las empresas cerraron o se achicaron, siguen desactivados. Gráfica, comercio automotor, supermercados, gastronomía y hotelería son rubros que no logran despegar, y por lo tanto no demandan trabajadores.

Mientras tanto, otros rubros que están activos, tanto sea de la industria como el comercio y los servicios, requieren otros perfiles laborales. En una economía con una tasa de desempleo que supera el 10 por ciento, no hay cómo cubrir puestos como operaciones de logística, tecnología de la información (IT) y data, manufactura y producción, asistentes de oficina y ventas.

Un cambio mental

La pandemia no sólo aumentó la demanda de personal informático, sino que modificó el perfil de los puestos de trabajo no tecnológicos.

Sobre los resultados de un estudio hecho a nivel global por McKinsey & Company, la consultora cordobesa AxiaBiz definió cuáles son las habilidades que necesita el mercado laboral en la actualidad.

Para eso, las reunió en cuatro categorías: habilidades cognitivas, como ser capacidad de planificación y flexibilidad mental; habilidades interpersonales, como el trabajo en equipo y o relacional (empatía, confianza, etcétera); habilidades de autoliderazgo, como ser emprendedor en un empleo en relación de dependencia, y las habilidades digitales, que no implican ser ingeniero en Sistemas, pero sí comprender y manejar con fluidez tecnologías virtuales que se utilizan en el ámbito laboral.

Daniel Scandizzo, titular de AxiaBiz y docente de posgrado de las universidades Católica de Córdoba (UCC), Nacional de Córdoba (UNC) y Siglo 21, advierte que el nuevo mundo laboral requiere “un modelo mental diferente”.

“Las organizaciones están adoptando estructuras cada vez más descentralizadas, donde se ponen en juego la autodisciplina, la automotivación y la autogestión. No hace falta que todos seamos programadores, pero sí que manejemos la tecnología, el trabajo en equipo, la confianza para resolver conflictos, la inclusión y el liderazgo”, agrega.

El gran desafío pasa por generar estas habilidades en adolescentes y jóvenes que todavía no ingresaron al sistema laboral, como en quienes ya tienen una trayectoria y que, si no las tienen, el cambio los va a dejar fuera.

“Hay que empezar desde el secundario, en cualquier carrera de grado e inclusive en los posgrados. Generar nuevas habilidades cognitivas quizá demore un tiempo. Hay que enseñar a aprender y a que el proceso de aprendizaje no se acaba nunca, y además incorporar la cultura de los datos y del análisis de datos. De lo contrario, quien no llegue a esto, va a quedar excluido del mercado laboral”, resume el consultor.

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