Árbol de Navidad: de dónde proviene la tradición y por qué se arma el 8 de diciembre. Orígen y adornos.

Se acerca la Navidad y con ella llegan una serie de tradiciones que se replican en gran parte del mundo occidental y que amamos mantener. Quizás la más arraigada es la de armar el Arbolito de Navidad.

Nos preguntamos aquí ¿Cuál es la historia de esta costumbre? y ¿Por qué se ha elegido el 8 de Diciembre para armarlo?

El 8 de diciembre es el Día de la Inmaculada Concepción de María y es la fecha en que se acostumbra armar el Árbol de Navidad, y se lo deja sí, al menos hasta el 6 de Enero, día en que se festeja la llegada de los Reyes Magos a Belén.

La tradición dice que hay que decorar un árbol -más precisamente un pino- para celebrar esta fecha, y que hay que hacerlo el octavo día del último mes del año ¿Por qué?

Orígenes del Árbol de Navidad. Su historia en la mitología Nórdica

Cuando los primeros cristianos llegaron al norte de Europa, descubrieron que sus habitantes celebraban el nacimiento de Frey, dios del Sol y la fertilidad, adornando un árbol llamado «Arbol del Universo», en una fecha cercana a la Navidad cristiana de la actualidad, por eso se la asoció al Día de la Inmaculada Concepción.

El arbolito de Navidad se arma cada 8 de diciembre, el Día de la Inmaculada Concepción, debido al dogma de la Iglesia católica decretado en 1854 que sostiene que la Virgen María estuvo libre del pecado original desde el primer momento de la concepción de su hijo Jesucristo.

En la antiguedad los germanos pensaban que tanto la Tierra como los Astros pendían de un árbol gigantesco, el Divino Idrasil o Árbol del Universo, cuyas raíces estaban en el infierno y su copa, en el cielo. Ellos, para celebrar el solsticio de invierno –que se da en esta época en el Hemisferio Norte-, decoraban un roble con antorchas y bailaban a su alrededor. En la copa de este árbol se hallaba Asgard (la morada de los dioses) y el Valhalla (el palacio de Odín, y en las raíces más profundas estaba Helheim (el reino de los muertos).

Este árbol simbolizaba al árbol del Universo, llamado Yggdrasil, en cuya copa se hallaba Asgard (la morada de los dioses) y el Valhalla (el palacio de Odín) y en las raíces más profundas estaba Helheim (el reino de los muertos), entre ellos se encuentra Midgard, que proporciona equilibrio entre los dos reinos.

En la mitología nórdica se habla de un árbol gigante y místico que sostenía los nueve mundos que componen el universo. Un árbol cósmico con tres reinos (Asgard, Midgard y Helheim) cuyas ramas más altas tocan los cielos y cuyas raíces se adentran en el inframundo. Este es el árbol del mundo, Yggdrasil.

Posteriormente con la evangelización de esos pueblos, los conversos​ tomaron la idea del «Arbol Cósmico» para celebrar el nacimiento de Cristo, pero cambiándole por completo el significado.

Cuenta la leyenda que San Bonifacio (680-754), conocido como el evangelizador de Alemania, tomó un hacha y cortó un árbol (que no era perenne) que se encontraba adornado y que representaba al Yggdrasil (aunque también pudo ser un árbol consagrado a Thor), y en su lugar plantó un pino, que por ser perenne, simboliza el amor de Dios.

San Bonifacio Obispo, patrono y evangelizador de Alemania

Bonifacio adornó este nuevo árbol con manzanas y velas. Las manzanas simbolizaban el pecado original y las tentaciones, mientras que las velas representaban la luz de Cristo como luz del mundo. El tiempo fue pasando y las manzanas y las velas se transformaron en esferas, luces y otros adornos.

Después se agregó la tradición de poner regalos para los niños bajo el árbol, enviados por San Nicolás, también conocido como Santa Claus o Papá Noel y también los regalo de los Reyes Magos ya en el mes de Enero.

El árbol de Navidad en Europa

Es posible que el primer árbol navideño, con las características que tiene en la actualidad, surgiera en Alemania, donde se lo preparó por primera vez en 1605, comenzando así su difusión. A Finlandia llegó en 1800, mientras que a Inglaterra lo hizo en 1829 y en el Castillo de Windsor se vio por primera vez en 1841 de la mano del príncipe Alberto, esposo de la reina Victoria.

Decorando el Árbol de Navidad en el Castillo de Windsor

El árbol de Navidad en España

La costumbre de adornar un árbol en los hogares españoles fue traída en el año 1870 por una princesa de origen ruso llamada Sofía Troubetzkoy, que después de enviudar del duque de Morny, hermano por parte de madre de Napoleón III, contrajo segundas nupcias con el aristócrata español José Osorio y Silva, marqués de Alcañices, uno de los mayores promotores de la Restauración borbónica que permitió reinar a Alfonso XII. Por ello, parece ser que la primera vez que se colocó un árbol navideño en España fue en Madrid, durante las navidades del año 1870, en el desaparecido palacio de Alcañices, ubicado en el paseo del Prado, esquina con la calle de Alcalá.

Iluminación navideña de las Puertas de Alcalá

Significado de los elementos tradicionales con que se decoran los Arboles de Navidad:

La tradición de adornar el árbol navideño parece que se inició en Alemania y Escandinavia en el siglo XVI, extendiéndose a través de los años a otros países europeos.​ Para su decoración se emplea en la actualidad una gran diversidad de objetos y elementos, siendo los más tradicionales:

Esferas: según la tradición San Bonifacio adornó el árbol con manzanas, representando con ellas las tentaciones. Hoy día, se acostumbra a colocar bolas o esferas (en algunas regiones también llamadas bambalinas o chirimbolos), que simbolizan los dones que Dios regala a los hombres. Las esferas de colores representan también la alegría, abundancia y prosperidad en los tiempos por venir.

Lazos: Siempre se ha pensado que los lazos representan la unión de las familias y personas queridas.

Luces: en un principio eran velas o antorchas, y representan la luz de Cristo. Las luces y velas también simbolizan el momento cuando la Virgen María dio a luz al Niño Jesús en el pesebre bajo la luz de una vela.

Campanas: Se emplean para representar el mensaje de alegría que trae consigo la llegada de la Navidad. Se dice que antiguamente se colocaban las campanas con el fin de espantar los espíritus malignos.

Muérdago: Simboliza prosperidad, unión, felicidad y purificación en el hogar. Los muérdagos se emplean tanto para decorar los árboles de Navidad como para las puertas o coronas navideñas.

Piñas: Se colocan en los árboles de Navidad representando un signo de esperanza e inmortalidad. Es común que las piñas se pinten de color plateado o dorado y se coloquen tanto en los árboles navideños como en las coronas de Navidad.

Estrella: Sobresale del árbol porque se la coloca en general en la punta del árbol. La estrella representa la fe que debe guiar la vida del cristiano, y recuerda también la estrella de Belén. También representa la estrella que, según la tradición cristiana, fue el cuerpo celeste que anunció el nacimiento del Niño Jesús y la que guio a los Reyes Magos hasta el pesebre dónde él estaba.

Tarjetas e imágenes para desear Feliz Navidad

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