Dora Acosta el profesorado de la Villa 31

En los últimos años hay una frase que vienen repitiendo con énfasis los docentes de la ciudad de Buenos Aires y es «luchar tiene sentido» y es que a pesar de los palos en la rueda los maestros y maestras de CABA siguen luchando y con sus sueños bien en alto. Y es así como un sueño se convirtió en realidad, dando orígen al profesorado de educación primaria Dora Acosta, que abrió sus puertas en 2014 dentro de la Villa 31 y un año después el Ministerio de Educación de la ciudad le otorgó el reconocimiento oficial.

Impulsado por la organización «El Hormiguero», es el primer establecimiento dentro del barrio que permite continuar estudiando después de terminado el colegio secundario. Y el resultado está a la vista, en 2019 la escuela tuvo su primer camada de egresadas, todas de la Villa 31, formadas por primera vez dentro del barrio que ya están haciendo sus prácticas en las escuelas de la Ciudad.

“En el barrio se veía que terminábamos el secundario pero no podíamos acceder a una carrera a nivel universitario ni terciario. Es la primera experiencia que ocurre en la Villa 31 de tener un profesorado reconocido que nos da un título”, cuenta Gisela, 32 años, una de las alumnas de «El Dorita».

El año pasado desde «El Hormiguero» se abrió un espacio de cuidado de niñas y niños para que las madres puedan seguir estudiando.

Maru Bielli, rectora del profesorado Dora Acosta, socióloga y referente de «El Hormiguero» sostiene: “La presencia del Dorita permite pensar que maestros y maestras puedan habitar las aulas de la Ciudad de Buenos Aires, amplía la posibilidad de pensarse como maestras y maestros a quienes no tenían derecho a acceder a la educación superior en la Villa 31. Las tareas docentes son de las más importantes para construir la sociedad del futuro; frente al ataque recurrente, simbólico y material del Gobierno de la Ciudad lo que hacemos en el Dorita es que se cumpla con el derecho a enseñar establecido en la Constitución Nacional y se democratice la posibilidad de ser maestro y maestra”.

Fuente: El Grito del Sur

Anuncios