Crear mapas mentales

A pesar de que es un tema del que se habla hace años, sigue siendo uno de los temas difíciles de la educación. Tanto porque muchos docentes no le dan la importancia que tiene, como porque los alumnos y alumnas no terminan de comprender el motivo de dicha importancia.

El objetivo de los mapas mentales y visuales es utilizar símbolos como las líneas, los círculos y los iconos, entre otros elementos, a modo de esquema para simplificar los conceptos más importantes y conectar diferentes ideas. ¿Cómo sacar partido de esta herramienta? Además de cursos que ayudan a descubrir más sobre este recurso, seleccionamos diferentes pautas para conseguir crear mapas conceptuales y mentales en el aula. 

Hoy en día la tecnología es una gran ayuda y lo principal entonces es contar con programas, aplicaciones o plataformas que permitan elaborar estos esquemas y mapas conceptuales y proporcionan los ajustes, las plantillas, los gráficos y otros elementos necesarios para llevarlos a cabo. Se pueden crear desde un ordenador y algunos dan la posibilidad de diseñarlos desde un dispositivo móvil.

Una forma: la idea principal en el centro

A pesar de que también se pueden diseñar con el formato vertical, utilizar la hoja de manera horizontal permite recoger muchas más ideas, ordenarlo todo de forma más sencilla y visualizarlo todo de manera clara sin dar lugar a confusiones. Además, es ideal plasmar las ideas principales en el centro de la página con la imagen que lo represente y que sea fácilmente recordable e identificable para, posteriormente, conectarlas con otros conceptos secundarios que irán colocados a su alrededor. 

O de arriba hacia abajo:

Lo básico

Para lograr los mejores mapas mentales y conceptuales es necesario tener, además de práctica, ciertas pautas a tener en cuenta para desarrollar este esquema visual:

  • Escribir palabras clave y evitar los párrafos extensos.
  • Ordenar las ideas en el sentido de las agujas del reloj.
  • Colocar las ideas terciarias o secundarias hacia el exterior sin quitar protagonismo al concepto principal.
  • Utilizar diferentes colores para diferenciar lo fundamental de lo complementario.
  • Subrayar lo importante.
  • Conectar las ideas a través de líneas, círculos, flechas e iconos.
  • Que sean creativos y visuales.

Usar líneas:

Al igual que es esencial utilizar imágenes o iconos que representen bien lo que se quiere detallar, no se puede prescindir de las líneas en estos esquemas. Con ellas se pueden enlazar las ideas, pero ¿cómo colocarlas sin que el alumnado se pierda entre ellas? Haciendo uso de líneas curvadas, ya que son más atractivas que las líneas rectas y posibilitan que el estudiante mantenga su atención fijada en el mapa mental. 

Ejemplo de mapa conceptual, en este caso sobre Animales Vertebrados

Compartir e incentivar

Al finalizar la clase, es interesante compartir con el alumnado, a través de la nube u otras herramientas, el modelo del mapa conceptual realizado. Además, invitarles a crear diferentes mapas mentales con el objetivo de fomentar su creatividad mientras aprenden los marcos teóricos más importantes de una forma dinámica, sencilla y atractiva.

Es fundamental que los alumnos y alumnas, más allá del nivel al que pertenezcan, comprendan los beneficios que implica trabajar con mapas mentales y eso va a redundar en un mejor aprovechamiento del tiempo, facilitando la comprensión de los diferentes temas.

 

 

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