01/05/2026

Espacioteca

Becas y Universidades

La marcha del 24 frenó al fascismo en Argentina: el pueblo en la calle le dijo basta a Milei

5 minutos de lectura

Multitudes en todo el país desbordaron las plazas para defender la memoria y rechazar el negacionismo. El 24 de marzo se convirtió en algo más que una fecha: fue un grito colectivo contra el autoritarismo que intenta reinstalar el Gobierno de Milei.


Un 24 de marzo que hizo historia

La marcha de este 24 de marzo de 2025 no fue una más. Fue una demostración masiva de que el pueblo argentino no está dispuesto a tolerar el avance del fascismo, el odio ni el negacionismo. En Buenos Aires, más de 800 mil personas colmaron Plaza de Mayo bajo una consigna clara: “Son 30.000. Fue genocidio. Nunca Más”.

A lo largo del país, en Rosario, Córdoba, Tucumán, Salta, Bariloche y cientos de localidades, el mensaje se repitió con fuerza: la memoria no se negocia, y mucho menos se ajusta. La dictadura no fue una guerra, no hubo “excesos”, y los desaparecidos no son una cifra debatible.


El blanco: el discurso libertario de Milei

Este 24 de marzo tuvo un condimento ineludible: el negacionismo explícito del gobierno de Javier Milei. Desde sus inicios, el Presidente y su entorno han relativizado los crímenes de la dictadura, cuestionado la cifra de 30.000 desaparecidos y atacado a los organismos de derechos humanos.

La vicepresidenta Victoria Villarruel, en particular, ha encabezado actos en homenaje a represores condenados y ha llamado “terroristas” a las víctimas del terrorismo de Estado. Desde el oficialismo se intenta instalar una lectura “imparcial” de la historia que en realidad esconde una reivindicación del genocidio.

Frente a eso, la sociedad respondió de forma contundente: el 24 se transformó en un acto de resistencia democrática. No solo para recordar, sino para advertir que no hay futuro posible si se niega el pasado.


Jóvenes, familias y sindicatos: todos a la calle

Lo que impactó especialmente en esta jornada fue la masividad y diversidad de la convocatoria. Familias enteras, jóvenes estudiantes, jubilados, trabajadoras, docentes, científicos, colectivos feministas, agrupaciones LGBTIQ+, sindicatos y movimientos sociales confluyeron con un mismo objetivo: ponerle un freno al avance autoritario.

Las universidades públicas marcharon con sus propias columnas, en defensa de la educación como herramienta de memoria. Las organizaciones de mujeres levantaron pancartas con los nombres de las desaparecidas. Las agrupaciones estudiantiles leyeron comunicados denunciando el vaciamiento del Estado. La memoria se cruzó con la lucha presente.


“Son 30.000, fue genocidio”: la consigna que no pudieron borrar

¿Querés que lo convierta en contenido para redes sociales o en un breve video con impacto visual? Puedo ayudarte a amplificar su alcance.

En las semanas previas a la marcha, el gobierno intentó deslegitimar el 24 de marzo. Desde declaraciones provocadoras hasta ataques en redes sociales y medios afines, se intentó sembrar dudas sobre lo ocurrido entre 1976 y 1983.

Pero la calle respondió con una claridad brutal: las Madres y Abuelas siguen marcando el camino, y millones las siguen.

“Nos quisieron hacer creer que éramos pocos, pero hoy la plaza explota. No estamos solos”, dijo Estela de Carlotto, presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, en un acto cargado de emoción y contundencia política.


Memoria y democracia: la educación como trinchera

Entre las columnas más numerosas estuvieron los centros de estudiantes secundarios y universitarios, con carteles que cruzaban memoria y futuro: “Sin educación no hay Nunca Más”, “La universidad pública también fue un blanco de la dictadura”, “Somos nietes de 30.000”.

La lucha contra el negacionismo se vive también en las aulas, donde muchos jóvenes denuncian que sus escuelas —sobre todo privadas— evitan hablar del 24 de marzo o incluso justifican el accionar militar. Por eso, la calle se volvió una clase abierta, una lección viva de historia y compromiso.


El modelo Milei no cierra sin represión

Quedó claro que el intento por relativizar el genocidio no es solo ideológico, sino funcional. Para sostener un modelo económico basado en el ajuste salvaje, la entrega y el endeudamiento, necesitan debilitar los consensos democráticos, borrar la historia reciente y presentar como “normal” lo que fue terrorismo de Estado.

Por eso atacan a los organismos de derechos humanos. Por eso quieren que olvidemos. Porque saben que una sociedad con memoria no va a permitir que el autoritarismo regrese con otro rostro.


Tecnología, redes y nuevas generaciones: memoria en tiempo real

La masividad del 24 de marzo también se vivió en las redes. Hashtags como #NuncaMás, #Son30Mil, #24M, #MemoriaVerdadYJusticia fueron tendencia durante toda la jornada. Miles de jóvenes compartieron fotos, videos, testimonios y materiales pedagógicos que circularon de forma viral.

Proyectos como “Memoria en Red”, “Mapa de la Memoria”, “Nietes por la Identidad” y archivos digitales colaborativos demuestran que la tecnología no es enemiga de la memoria, sino una aliada poderosa para construirla en nuevas claves.


Cierre: cuando el pueblo dice basta

La marcha del 24 de marzo de 2025 fue un parteaguas. Fue la demostración de que la sociedad argentina no está dispuesta a retroceder. Que hay una memoria viva, activa y colectiva que no se deja disciplinar ni desmovilizar.

Fue, también, una advertencia al gobierno: no van a poder con la memoria, ni con los derechos, ni con la historia. Porque la democracia se defiende en la calle, en las escuelas, en las universidades, en cada acto cotidiano de resistencia.


¿Marchaste este 24 de marzo? ¿Qué viste, qué sentiste, qué te llevaste? Compartí tu experiencia en los comentarios y sumate al debate. Porque la memoria no es solo del pasado: es una herramienta para construir el presente y defender el futuro.



Descubre más desde Espacioteca

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario

Descubre más desde Espacioteca

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo

Descubre más desde Espacioteca

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo