¿Bajo el concepto de “error cero”?

A solo un par de metros de la Escuela Alvarez Thomas ubicada en la esquina de las calles Terrada y Nueva York del barrio Agronomía se desarrolla una obra del Gobierno de la Ciudad. Se trata de un canal aliviador, que aseguran, permitirá que no haya más inundaciones en la zona. Una construcción millonaria que seguramente traerá muchos beneficios al barrio.

Lo que genera preocupación en la comunidad es que toda la operación de la obra se desarrolla a una distancia sumamente próxima al edificio escolar. Allí se encuentra instalada una grúa del tipo “telescópica” ubicada a solo dos metros de una de las paredes laterales de la Escuela.
Más allá de los ruidos molestos y vibraciones que se toleraron a lo largo de todo el año y que afectaron a cientos de niños, el temor radica en no saber exactamente cual es el nivel de riesgo al que se estaría expuesto.

La grúa del Gobierno de la Ciudad operando a una cortísima distancia de la pared de la escuela.

La zona de trabajo abarca toda la cuadra sobre la calle Nueva York, entre Terrada y Condarco. Se puede observar también el pequeño panel insonorizante (color negro) cerca de la pared escolar.

Un mal recuerdo
Durante el mes de Enero de 2018, ocurrió algo que parecía casi imposible, una grúa similar a la que opera junto a la escuela se vuelca y su brazo impacta sobre el techo de una casa, incrustándose en el mismo. En este accidente no se registraron víctimas fatales de milagro.

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Mataderos, enero de 2018. ¿Un problema técnico o un error humano? La posibilidad de que algo salga de un modo no previsto está siempre presente.

El error cero no existe
Nadie duda de la capacidad de los ingenieros para hacer un trabajo de calidad ni de la pericia de los trabajadores que allí se encuentran, pero lo cierto es que en toda actividad humana hay un margen de error.

El problema con el que nos encontramos aquí es que el horario de trabajo de la obra es coincidente con el horario escolar, o sea que mientras los tramos de tuberías de hormigón de varias toneladas se elevan a menos de un metro de la pared de la escuela, del otro lado de la misma hay cientos de niños jugando, riendo y resolviendo sus tareas escolares.

Lo cierto es que mientras “no pasa nada” todo sigue igual. Lo que nos preguntamos en este artículo es si la obra que se realiza a tan breve distancia de los muros de la Escuela Alvarez Thomas fue planificada bajo el concepto de que es imposible de que haya algún tipo de error, porque de lo contrario lo que está en juego es demasiado delicado para no haber sido tenido en cuenta.


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2 comentarios

  • Lo importante a mi entender es,las autoridades de la escuela hablaron con los encargados de la obra?Hablaron con los funcionarios de CABA?Este artìculo sòlo muestra una pata de la silla.Serìa interesante escuchar todas la voces y no escribir sòlo una opiniòn sin certezas!

  • Graciela Di Candia

    Yo me preocuparía x la grúa, ya que la manejan ingenieros. Y parece q hay más de uno q compró su Título.

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