España: Una vuelta al cole llena de incógnitas

La epidemia de Coronavirus está dejando en el mundo entera muchas incógnitas, en el área de Educación no es menos y la gran pregunta que los académicos, pedagogos, docentes, sanitarias y familias se hacen es ¿cómo será la vuelta a la escuela?

Todo apunta a que las cosas no serán como antes: se habla de menos chicos por curso, más docentes, más distancia entre todos los actores de la educación, que pasa con los recreos, etc.

Esta nota de la publicación española La Vanguardia, quizás no termina de resolver las dudas pero orienta el debate de la discusión

La Vanguardia 12/5/2020.

La pandemia del coronavirus se ha llevado por delante el modelo de escuela que ha existido en los últimos siglos. El final del curso 2019-2020 ha sido abrupto y nos permite ver que la vuelta a la normalidad será difícil también en el ámbito de la educación.

Las medidas de higiene y distanciamiento social han dejado pequeños a los edificios escolares porque ya no caben todos los alumnos que cabían en marzo. Por la misma razón, han quedado desbaratados los horarios de los colegios, el currículum, que habrá que recortar, la metodología pedagógica, y, probablemente, cambie también la relación social entre alumnos y profesores, que estará más marcada que nunca por la prevención de la salud y la tecnología.

Las medidas sanitarias alteran la vida escolar y obligan a reorganizar los centros

Y, finalmente, las nuevas circunstancias han empequeñecido de golpe la plantilla de docentes pues al distribuirse los alumnos en grupos más reducidos por aula, se necesitarán más profesores. Y habrá menos. Hay que descontar los maestros de mayor edad, embarazadas o con patologías previas a los que se les desaconseja trabajar en la escuela para evitar los contagios. Y cabe destacar que un tercio de los profesores catalanes tiene más de 50 años, según UGT.

La plantilla de profesores queda pequeña al distribuirse los alumnos en grupos más reducidos

como sera la vuelta al cole

El mundo entero se formula la misma pregunta: ¿Cómo será la vuelta al cole?

En esta marejada, la comunidad educativa reclama reconstruir el modelo entre todos. Con consenso y respeto y no con opacidad e improvisación. ¿A quién consultan las autoridades educativas?, se preguntan los docentes, pedagogos, sindicatos, familias y estudiantes. La ministra Isabel Celaá apela a que se reune periódicamente con las consejerías de educación (este jueves está convocada otra mesa sectorial) pero ella misma deslizó hace poco una bomba que pilló a los gobiernos autonómicos desprevenidos: “habrá 15 niños por clase”.

¿A quién consultan las autoridades educativas?, se preguntan los docentes, pedagogos, sindicatos, familias y estudiantes

Y un día sí y el otro también el conseller de Educación da titulares (sólo a algunos medios) que no acaban de concretarse. Ayer, sin ir más lejos, Josep Bargalló desgranó los primeros esbozos del criterio del Departament sobre el plan de vuelta a las aulas a un programa de radio, una semana después de que los sindicatos le afearan la falta de transparencia informativa con el sector.

“Nos enteramos todo por TV3”, se queja Isabel Sánchez, presidenta de la Associació de Directius de l’Educació Pública de Catalunya (Axia), justo después de que la televisión anunciara las fechas de preinscripción escolar sin que lo supieran los centros y los directores, a los que Sánchez representa, recibieran un aluvión de correos de familias pidiendo cita. La resolución con las normas de preinscripción, por cierto, se publicó ayer, una semana después de este episodio.

En otros países, los alumnos más pequeños no llevan mascarilla en el interior de la escuela (Iñaki Berasaluce / EP)
Los directores están sumando el trabajo administrativo con el liderazgo pedagógico en estos momentos en los que ha habido que adaptarse a una enseñanza online y gestionar las plantillas. “No sé si resistiremos mucho”, indica Sánchez con cierto desamparo institucional y reivindica un mayor reconocimiento público a los directores de centros que han estado al pie del cañón, en la gestión, la coordinación de equipos y hasta repartiendo personalmente tarjetas de comedor y ordenadores. Ahora volverán a estar en los centros para las preinscripciones presenciales.

Los directores piden tiempo para poder adaptar sus proyectos pedagógicos al nuevo entorno digital.

También pide un reconocimiento a los docentes que están trabajando por encima de sus horarios. En su opinión, la crisis ha dado un empujón definitivo a la digitalización de los centros y Sánchez considera que la escuela haría bien en aprovecharse de esta situación. No obstante, se necesita tiempo para adaptar los proyectos. “Y tiempo es lo que no tenemos”, apunta.

“El reto es tan grande que tendríamos que trabajar todos juntos”, expone Miquel Mateu, secretario de la Federació Escola Cristiana de Catalunya (FECC), la mayor asociación en la escuela concertada, que representa a un tercio de los alumnos de Catalunya. “Pero no hemos recibido ninguna llamada por parte de la conselleria”. Tampoco las asociaciones de renovación pedagógica ni de las de familias.

Así las cosas, la comunidad educativa teme la llegada de un gran tsunami, una enorme ola de cambios escolares, y sus miembros sienten que están en la playa, inmóviles, a la espera de las indicaciones de los responsables educativos y sin poder participar en el plan de emergencia. Y en un sector tan regulado, los comentarios fuera del Diario Oficial de la Generalitat (DOGC) sólo crean inseguridad (incluso jurídica).

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