La Ministra que no conoce la tarea docente

Cualquier docente de cualquier nivel educativo lo sabe, pero ella no. Y como no lo sabe porque no es docente, se le ocurrió que una buena campaña de marketing barata y efectista sería que les docentes trabajen también los sábados, pero en la escuela. Y a su jefe le encantó y dijo ¡que buena idea!

Por ESPACIOTECA. Les docentes de todos los niveles, sabemos que nuestro trabajo no empieza y termina en el aula. Hay actividades que preceden a la clase y otras que la apoyan, que le dan valor y sentido pero que se hacen luego. Si bien esto es obvio para les docentes, no es obvio para la Ministra. Simplemente porque nunca fue ni es docente.

En primer lugar las clases se preparan, se planifican, se organizan, se calculan los tiempos y se eligen temas. En general esta actividad se hace en casa, a veces de noche  y a veces los fines de semana, se hace cuando se puede.

También la tarea de revisar hojas de carpetas y cuadernos se realiza en general en el hogar o donde se esté en los horarios en que haya tiempo. Cuantas veces hemos visto a profesoras y/o profesores corrigiendo en el tren o en el colectivo. Seguro que a la Ministra nunca le pasó, porque no es docente.

Más de uno o una tendrá en su familia alguna maestra jardinera y/o maestras y maestros de primer ciclo que se pasa un domingo recortando, armando figuras, preparando láminas con todo el amor del mundo pero… gratis. Porque no hay horas extras para les docentes.

Maestros y maestras preparando clases, buscando material en libros o internet, corrigiendo pruebas, etc. etc. mientras viajan en transporte público, esperan el turno del médico, preparan la comida de sus hijes, pensando actividades para la escuela mientras limpian la casa, atendiendo el llamado del algún terapeuta de un alumno o alumna a las 9 de la noche, quedándose hasta cualquier hora preparando un acto o levantándose temprano el fin de semana para corregir y no atrasarse. Y así podríamos seguir, cada docente tiene mucho para contar sobre esto.

Ser docente implica muchas más horas de trabajo que las que estamos en la Escuela. Horas que no se ven pero que restan tiempo de descanso y de estar con los hijes y con la familia. Sin contar con el estrés que implica trabajar en la escuela, trabajar en casa y organizar la vida familiar.

Pero no, ella no lo sabe porque no tiene ni idea lo que es ser docente y además carece de la humildad necesaria para escuchar a les profesores.

Quizás sea tiempo de que las y los funcionarios del área empiecen a valorar a les docentes que amamos esta profesión. Que sepan de los esfuerzos que realizamos a diario con salarios que “dejan mucho que desear” y de que vean todas esas “horas extras” que gratuitamente brindamos a nuestro quehacer profesional, en lugar de perseguirnos y estigmatizarnos a través de declaraciones en las redes y en sus Medios amigos.

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