Durante el mes de Julio se realizó en la ciudad de Buenos Aires el «Segundo censo popular de personas en situación de calle».
Pocas cosas debe haber tan terribles, como saber que niños y niñas viven en la calle. Los últimos años los que adamos por esta ciudad, hemos percibido que hay más personas revolviendo la basura, durmiendo en las veredas y mendigando una moneda o algo para comer. Vemos familias enteras en esta condición y sentimos que la pobreza y la miseria están por todas partes en la ciudad.
Pero el gobierno de la ciudad, encabezado por Larreta, viene negando esta situación desde hace años, apoyado por los medios masivos de comunicación que ningunean las imágenes de la pobreza, la esconden y la invisibilizan.
Por esta razón diversas organizaciones sociales decidieron hacer un censo para saber cuanta gente, realmente, hay en situación de calle.
Según datos del INDEC en la ciudad de Buenos Aires,el índice de pobreza aumentó del 9,5 por ciento en el segundo semestre de 2016 al 13,4 por ciento en el primer semestre de este año, lo cual confirma el deterioro contante de la calidad de vida de los habitantes de la ciudad más rica del país.
El primer dato general es que hay 7251 personas en situación de calle. De ellas, 5412 no tienen acceso a paradores, ni a establecimientos con convenio con el gobierno de la ciudad, es decir que duermen en la vía pública.
El 80% son varones, el 19% son mujeres y el 1% declara ser travesti o trans.
871 son niñes y 40 son mujeres embarazadas.
Muchas mujeres dijeron haber sufrido violencia ellas o sus hijes como explicación para haber dejado sus casas y la realidad de no encontrar ninguna respuesta estatal de acompañamiento para las sobrevivientes de violencia por motivos de género.
El 56% de las personas que contestó el censo sufrió algún tipo de violencia institucional en su encuentro con miembros del Estado, desde policías hasta personal de hospitales.
Mientras tanto, vemos al Jefe de Gobierno muy preocupado por los pobres… pero no de lo mal que la puedan pasar, sino de que los pobres y cartoneros no se roben la basura. Para que esto no pase, la ciudad gastó milones en comprar contenedores de basura anti-pobres.
El Jefe de Gobierno porteño verificando que los contenedores de basura sean realmente seguros… para la basura.Larreta y TN juntos, en una peculiar manera de ver la realidad, mintiendo.Una imagen clásica, niñ@s entre los autos limpiando y pidiendo monedas. ¿Qué futuro tienen estos chicos que los dirigentes no ven?Revolviendo basura para encontrar algo que sirva o algo para comer. Una imagen imperdonable en la ciudad más rica del país.
El aumento de la pobreza en la Argentina en los últimos tres años es escandaloso, más si sabemos que en la actualidad más del 50% de los chicos y chicas de nuestro país son pobres.